| "¡Detesto a Weezer! Son unos jodidos blandengues" |
Financiado por el hermano del bajista Ray, "Very Exciting" es el primer álbum para el cual estos empalmados recurren a la tecnología digital. En él, Blackie se encarga del apartado vocal con versatilidad y buenos resultados ("No creo que tenga una voz fantástica, así que trato de cambiarla mucho"), y el que su nuevo batería haya militado en Nazxul, un combo black, les permite recuperar esa faceta grind y metal que parecían haber olvidado. Con todo, no es un reflejo exacto de lo que surge espontáneamente en el local de ensayo, ni tampoco un intento descarado por acomodarse a los gustos de su público, sino ambas cosas. "Ahora cuando escribo una canción sé si es apta para Hard-Ons o no, y si no lo es, ya no me molesto en forzar las cosas, simplemente la toco con otro grupo". Para eso están Chrackie y los ya veteranos Nunchukka Superfly. Y es que en la variedad está el gusto. "Discharge, Venom y demás me molan la hostia, pero también me encantan Carpenters y The Beach Boys. A nosotros nos gusta todo, así que lo hacemos". Bueno, sabemos que el tecno -que no toda la música electrónica, pues les tiran desde Pan Sonic hasta el hip hop- se les atraganta. Lo decían hace un par de años ("I Hate Clubbers") y ahora más que nunca ("(Every Time I Hear) Techno (I Pray For Death)"). "Son tíos blancos que no saben tocar música, roban cosas de viejos discos de funk y demás y ganan millones", denuncia. Incluso hay bandas que pudieran parecer influencias de Hard-Ons y que en realidad no soportan. "No, joder, ¡detesto a Weezer! Son unos jodidos blandengues, y sabes qué, tío, son un grupo de rock corporativo". Tras dedicar bastantes segundos de diatribas tanto a Cuomo y compañía como al vídeo de "Hash Pipe", Blackie se disculpa. "Lo siento, la verdad no me gusta despotricar, pero es que Weezer es uno de los grupos que más odio".
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