Desde el corazón
EntrevistasTelekinesis!

Desde el corazón

Carlos Pérez de Ziriza — 04-09-2009
Fotografía — Archivo

Procedentes de Seattle, Telekinesis! llegan dispuestos a que nos fijemos en ellos. ¿Cómo pretenden conseguirlo? Con las canciones simples, pero muy cercanas, que forman parte de “Telekinesis!”, su primer largo.

La banda de Benjamin Lerner es la nueva esperanza blanca para los amantes del pop inmaculado, radiante, contagioso. Desde Seattle, y con el padrinazgo de Chris Walla (DeathCab For Cutie) de por medio, quien se ha encargado de producirles, han facturado el homónimo “Telekinesis!”, uno de esos álbumes destinados a convertirse en un compañero de viaje de largo recorrido. Uno de esos vitaminados y deliciosos vademécums sonoros que seguramente no destaquen por haber roto barreras estilísticas infranqueables ni haberse sumado al vanguardismo más intrincado, pero ni falta que le hace. Su escucha puede prolongarse durante meses sin desgaste, como los mejores discos de Fountains Of Wayne, Gigolo Aunts o Tommy Keene, por citar algunos ejemplos. Incluso mejor que cualquiera de ellos. Benjamin Lerner, batería, vocalista y compositor de una banda que completan Chris Staples (guitarra), David Broecker (bajo) y Jonie Broecker (teclados), es además un tipo sencillo. Ni siquiera se molesta en rebatir los argumentos de esos periodistas perezosos que definen su música como un cruce entre el power pop y el mejor indie rock americano. “Sí, creo que se ajusta bastante a lo que hacemos. Estoy de acuerdo con esa definición. Acordes de guitarra poderosos, melodías simples y estructuras pop”. Seguramente también la sombra de Death Cab For Cutie, más que presente en la filiación sonora de la banda, tenga algo que ver. En todo caso, y pese a lo que pueda pensarse, la opción de Chris Walla como productor fue más casual de lo que parece. “Chris y yo nos conocíamos antes de que hiciéramos este álbum juntos, pero no creo que él ni siquiera supiera que yo estaba ya haciendo música por mi cuenta. Un día me envío un mail para decirme que le gustaban las canciones que había descubierto en nuestro Myspace. Una semana más tarde, en un concierto de Death Cab For Cutie, me preguntó si habría posibilidades de hacer un disco juntos. Y hay que reconocer que su entusiasmo fue un catalizador definitivo para que el disco viera la luz”. También fue responsable de ese sonido directo, simple y a la mandíbula. “¡No nos costó nada hacerlo! Chris Walla y yo grabamos y mezclamos en dos semanas. Creo que teníamos en mente conseguir ese sonido directo”.

 Aunque los mimbres de su propuesta no son demasiado difíciles de rastrear (incluso los Superchunk de su mejor época asoman la cabeza en alguna melodía), Lerner prefiere remontarse mucho más atrás. “Soy superfan de la música pop de los sesenta y los setenta. Bandas como The Beatles, The Kinks, Donovan, Nick Lowe. Esa clase de material siempre me ha influenciado”. E incluso a otras latitudes. “También el pop francés de finales de los sesenta, el de artistas como France Gall o Jacques Dutronc. No hablo francés, así que no entiendo lo que dicen, pero sus melodías me parecen increíbles”. La idea de la distancia física entre seres queridos parece marcar gran parte del tuétano de sus canciones. “Creo que esa temática la compartimos con otras bandas. Hoy en día, en la era de Internet, la gente es capaz de encontrarse con gente de todas parte del mundo, y los lugares que antes parecían tan lejanos comienzan a no parecerlo”. Lerner, que confiesa estar trabajando ya en un nuevo disco, llega este mes de octubre a España, en compañía de los recomendables The Rosebuds, quienes le harán de banda de apoyo, en ausencia de los miembros originales de su cuarteto. “Tengo ganas de hacerme unas tapas y una pinta (sic) de San Miguel. ¡Me encanta España!”.

 

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