“Reivindico el orgullo periférico porque marcó lo que hacíamos con la banda”
EntrevistasDarkside Of Soul

“Reivindico el orgullo periférico porque marcó lo que hacíamos con la banda”

Luis Benavides — 28-02-2026
Fotografía — Jose Gallardo

Aunque se le conoce por Standstill o incluso por su carrera en solitario, Piti Elvira es vocalista de los renacidos Darkside of Soul, una arrolladora banda de screamo de los noventa que ahora vuelve a la actualidad para presentar una compilación de todos sus temas bajo el título “1997-1999” (Bcore/Error/CKUD, 26). Con él charlamos sobre la banda.

Darkside of Soul protagonizaron un brevísimo pero intenso capítulo de la historia del screamo y el hardcore de la Barcelona metropolitana. Se disolvieron a finales de los noventa y ahora están de vuelta para presentar la compilación “1997-1999”, que incluye todo lo que llegaron a grabar en su momento. En su emocionante regreso, ya han pisado los escenarios del CKUD y el Screamovern, dos festivales autogestionados nacidos en los márgenes como la banda. El próximo 8 de mayo actuarán en Sant Feliu de Guíxols (Sala 2 Las Vegas) compartiendo cartel con The Lions Constellation.

¿En qué punto vital y musical te encontrabas cuando empezasteis a juntaros en local y hacer canciones? En 1997 ya estabas tocando la guitarra con Standstill.
Tenía unos diecinueve o veinte años y venía de unos años de adolescencia difíciles. Aunque ya había tenido otra banda, estaba metido de lleno en todo lo que significaba la escena hardcore y derivados. Era un momento de hacer cosas: tocar, montar bandas, conciertos, expresarse, pensar, compartir, leer, ver películas… También estaba en Standstill, pero lo de tener otros proyectos era lo normal.

En Standstill tocabas, y tocas, la guitarra. ¿Te apetecía escribir tus propias letras y gritarlas?
Me apetecía juntarme con amigos y gritar mis propios pensamientos. Estaba en medio de un proceso de maduración y de empezar a darle valor a expresar mis sentimientos. Literalmente era terapéutico. Formábamos parte de una escena muy bonita en la que compartíamos muchas cosas con otras bandas y había mucha actividad. Cada día descubríamos nuevas cosas, nuevos sonidos, sellos…

Con alguno de tus compañeros en Darkside of Soul ya habías compartido banda, Lords of Hipocresy, pero ¿qué crees que teníais en común los cinco?
Todos teníamos ganas de hacer cosas y yo les lie. Tres de nosotros ya nos conocíamos del barrio, de Santa Coloma de Gramanet; Marc y Dani también venían de barrios periféricos y obreros de Barcelona. Sin duda, eso ya nos unía. Crecer en la Barcelona de los ochenta y noventa te daba muchas cosas que compartir. Y creo que las ganas de buscar algo diferente.

¿Qué escuchabais entonces?
Muchas cosas. Quizá yo estaba mucho más metido en todo lo que era el emo, el post-hardcore, etcétera; pero compartíamos grupos como Refused, Gorilla Biscuits, Minor Threat, Fugazi… Les grababa cintas con grupos de emo francés, con bandas de Umea o de sellos como Ebullition Records. Escuchábamos Still Life, Swing Kids, Texas Is The Reason, Christie Front Drive, pero también cosas oscurísimas como Union of Uranus, Acme, Concrete… Mil cosas. En aquel momento no parabas de descubrir cosas.

"Yo ya estaba muy politizado y seguía aprendiendo; éramos adolescentes. En aquel momento casi todo lo que leía y escuchaba tenía un contenido político"

Hablando de emo, te aproximas al emocore desde la crítica; es un emo politizado.
Yo ya estaba muy politizado y seguía aprendiendo; éramos adolescentes. En aquel momento casi todo lo que leía y escuchaba tenía un contenido político. Una ética frente a un mundo terrible en el que el sistema capitalista arrasa con todo. Y en el que no te sientes a gusto. En el emocore podías hablar de eso desde otro lugar, menos panfletario, más personal, desde el dolor, sin vergüenza, rompiendo patrones y abrazando tu vulnerabilidad de adolescente que busca un lugar donde sentirse bien. Sin duda, ese era el grito y el ruido.

¿De dónde viene eso de “Make periferical emo great again” de la camiseta que llevabas en el CKUD? ¡Me encanta!
Viene del lema “Make emo great again” que nos llegó de Estados Unidos en los dosmiles. Reivindico el orgullo periférico porque, sinceramente, pienso que ser de dónde somos marcó lo que hacíamos con la banda. De eso también me di cuenta cuando empecé a ir a muchos conciertos a Barcelona y conocí a muchas personas de realidades muy distintas. “Orgull de barri”.

Escuchando esas letras, casi treinta años después, siguen sonando muy vigentes aunque fueran escritas desde la rabia juvenil. Pienso en “Fanatismo” y “Prejuicios”. ¿Cómo te resuenan ahora después de tanto tiempo?
Una vez pasado el proceso de vergüenza, por el cómo están escritas, las ideas me siguen representando al cien por cien. Las doctrinas religiosas son terriblemente destructivas. Las atrocidades de la iglesia católica, las guerras supuestamente santas por el Islam, el genocidio sionista en Gaza…. Nada tiene que ver con la espiritualidad, para mí es otra cosa. Y los prejuicios siguen existiendo, incluso en lugares supuestamente respetuosos como las escenas pequeñas, en las que acaban repitiéndose roles de mierda, de juzgar a alguien por cómo es o deja ser, por cómo ama, siente, viste o qué música toca. La verdad es que, veintiséis años después, sigo pensando las mismas cosas en muchos aspectos de mi vida. Seguramente las escribiría de otra manera, pero ese proceso de expresión juvenil me ayudó mucho a ver las cosas como las veo hoy.

Volviendo al presente, ¿cómo se gesta vuestro regreso? ¿Y cuál es el objetivo de esta compilación?
Pues en plena pandemia, Xavi Forné de Error Design ya lo intentó. Al final se quedó ahí, aunque ya empezamos a juntar el material. La conversación con Gabi del CKUD era recurrente desde hacía años. Siempre me decía eso de “¿Y los Darkside qué?”. Yo lo veía muy difícil siempre, pero después del primer intento fallido le dije que preguntaría. Y parece que era el momento. Eso fue en 2024. Siempre habíamos tenido varias espinitas. La primera era que solo publicamos dos temas en el siete pulgadas compartido con E-150, aunque habíamos grabado cinco. Teníamos más canciones que tocábamos en directo y no pudimos grabarlas por temas económicos. Así que hablamos con Gabi y le dijimos que si nos juntábamos tenía todo el sentido que fuese para presentar el material planchado en un vinilo. En seguida se sumaron varios sellos amigos y decidimos añadir uno de los dos temas que habíamos grabado en un cuatro pistas muy al principio en el 97. Así quedaba nuestra corta discografía junta.

¿Qué sentiste al escuchar de nuevo esos temas y verlos todos juntos por primera vez con una misma portada?
Cuando lo tuve en mis manos y lo puse en casa por primera vez, me sentí muy bien. Lo conseguimos, aquí está, nuestro granito de arena a un tiempo y una escena en la que pasaron muchísimas cosas chulas y que nos marcó a muchos y muchas.

Vuestro primer concierto de regreso fue en el último festival CKUD, ¿qué tal la experiencia? ¿qué sensaciones? Puede que fuera uno de vuestros conciertos con más público hasta la fecha.
Desde luego, no se me ocurre un lugar mejor para volver. Para mí era importante que todo tuviera un sentido, no tocar en cualquier lugar. Hoy, el CKUD es lo mismo que los lugares donde la banda creció y se desarrolló. Pero la experiencia fue mucho más increíble de lo que podíamos pensar. Las sensaciones fueron increíbles, superando con creces cualquier expectativa. Estamos súper agradecidos y llenos de amor. Sin duda, el concierto con más gente que nunca hicimos y no solo eso, sino que gente de generaciones más jóvenes compartían el entusiasmo con nuestros amigos y amigas de siempre. Eso es algo increíble para un grupo humilde y pequeño como el nuestro. En ese sentido, nos está sorprendiendo que la gente joven que descubre ahora la banda nos proponga cosas. Como una preciosa edición en cassette, muy D.I.Y., que ha hecho Jorge con su sello Dolorinamovible. Está siendo todo muy bonito.

Luis Benavides

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