Con su nuevo disco transita sus dudas, entre la depresión y la euforia, para honrar los vaivenes de la vida que le han traído sus “Amores Pasajeros”. Si el amor en este disco es efímero, es porque aquí no hay boda ni niños. Hay impulsos, dicha, desdicha y erotismo. “Es un disco de amor, pero no de amor romántico. A pequeños momentos de la vida que aportan mucho, pero son finitos. Hay ese amor de euforia en ‘Clímax’, pero también hay canciones que tratan una parte de mí más oscura o personal como son problemas de salud mental. Mi vida son picos de éxtasis o depresión absoluta y he intentado ver todos esos momentos oscuros como algo pasajero también”.
Nunca antes tan vulnerable ni desnuda de arreglos, en su nuevo trabajo la integrante de Cool Nenas nos regala algunos de sus temas más personales. “Hay dos canciones que para mí son más especiales y son ‘Mucho para ti’ y ‘Ya no llueve’. Hace un año y medio empecé a sentirme un poco peor de lo que me había sentido siempre. Me di cuenta de que llevaba muchos años experimentando ansiedad y somatizando ansiedad. Era una nube negra que tuve durante ese tiempo cada vez que me levantaba o me acostaba. Todo era negro y me imaginaba que pasaría si me levanto y ‘Ya no llueve’ más. La producción de la canción es oscura y distorsionada. Para mí es como una tormenta. Creo que es muy teatral, con las letras he hecho un esfuerzo en este disco de escribir de forma más visual”.
“Como no estoy acostumbrada a sacar canciones tan desnudas me cuesta encontrar su lugar”
Hay momentos del disco en los que parece que nuestro corazón va a estallar. Efervescentes y volátiles son cortes como “Desde otro lugar” o el último single, “Estadios”. “Me di cuenta de que estaba haciendo un álbum nuevo a raíz de maquetas que iba haciendo en casa cuando hace un par de años empecé a jugar con Logic. De repente encontré un camino que me estaba motivando mucho gracias a este trabajo de preproducción que nunca había hecho. ‘Estadios’ tenía una estructura un poco diferente. Queríamos hacer algo grande, que despertase alegría e ilusión. Es de las pocas canciones que escribí de declaración de amor. En ‘Postdata’ escribí muchas cartas a chicos con remitente, ahora suelo escribir desde otros lugares”.
Su forma de hacer pop, más afrancesada que nunca en reminiscencia de artistas como Angèle o incluso ZAZ, ha conseguido hacerse un hueco más que visible en el circuito indie nacional. No obstante, su sonido no termina de converger con el de compañeras de escena como Zahara o Ginebras. “Me parece super guay estar sacando música en este momento que hay tanta gente de mi generación que es increíble, pero siento que no he encontrado mucho mi escena. Soy capaz de englobarlos a todos en subescenas y me siento un poco sola en ese sentido. Dentro del indie hay referentes pop, pero no hacen este tipo de pop, son más guitarrero. Yo soy defensora del pop desde el minuto uno, cuando saqué mi primera canción, ‘Lágrimas’, y lo reivindicaré siempre”.
Entre las estrellas que han configurado la identidad musical de dani, siempre cabe destacar las figuras de Fleetwood Mac, La Casa Azul y ABBA. Ahora, bajo el primero de sus tres discos firmado como Dicostas –juntando así los apellidos de sus padres Silvino Díaz y Rosa Costas, miembros fundadores de Aerolíneas Federales–, no solamente renueva su nombre artístico, si no también su imaginario bajo la nueva constelación pop. “Cuando yo nací, mis padres ya no estaban en la industria musical. Realmente cuando me di cuenta de que lo que hizo mi familia fue muy importante, fue en el Movistar Arena de Siniestro Total del año pasado, donde toca mi tío. Conecté mucho con el sentimiento de la movida y la pasión de la gente, pero siento que no tiene mucho que ver en lo que más me ha influido. Mientras estaba trabajando en este disco, Sabrina Carpenter sacó ‘Short n’ Sweet’ y me gustó mucho su fórmula de hacer pop con todos los ingredientes, pero a la vez con una producción y musicalidad tan pura. Me encanta el enfoque de mezclar el mainstream de ahora con referencias clásicas con las que también conecto mucho”.
Para dar forma a su obra más sincera, la viguesa desempolva una joya oculta de la época de “Postdata”, con la que titula y remata su nuevo trabajo. “Por así decirlo la canción de ‘Amores Pasajeros’ es un descarte de mi anterior disco porque no era el momento. No me gustó el enfoque que le habíamos dado, no me transmitía lo mismo que cuando la tocaba en casa. También es lo que pasa cuando le das tantas vueltas a las canciones que les coges un poco de manía. Como no estoy acostumbrada a sacar canciones tan desnudas, me cuesta encontrar su lugar. Empieza muy íntima, es como un sueño y de repente ¡pum! se acabó”.

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