El folklore constituye la mayor expresión artística de una historia viva. Y como ahora portadora y divulgadora involuntaria, Len ha priorizado dotarlo del mayor de los respetos. “En este EP estoy trabajando con canciones ya grabadas, que tienen un contexto, y es cuando realmente puedes ser irrespetuosa. Es apropiarte de algo y darte cuenta que hay cosas de las que no puedes opinar. Yo no puedo opinar de lo que es ser mujer rural porque yo no he vivido eso. Este EP lo hago como una misión personal, quizás universal también por el hecho de hacer cultura y porque genuinamente tengo esa intuición y esa inquietud hacia ello. Pero claro, es que yo no nací allí. Va en contra de mis valores ejecutar un discurso que no tengo del todo comprendido y que no es mío”.
“Me encanta trabajar con instrumentos de cocina”
Para cumplir su máxima, la artista ha contado con vecinos de Martiago como Agur, agricultor y poeta, quien le ha ayudado en la interpretación y selección de temas. “Son las que me gustaban más, es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Todas están sacadas del CD que hicieron Agur y Mariano de las canciones que se cantan en el pueblo. Agur me contó que se iba de caminata con las señoras allá por los 2000 y empezaban a cantar y ella los grababa con una grabadora. Con los años se dio cuenta de que había un montón de canciones y decidió juntar a 28 personas de ese pueblo en La Paloma, que es un centro cultural, para grabarlas”.
En los últimos años hay un género que ha desarrollado un papel crucial en el folklore, muchas veces salvándolo del abismo al revitalizarlo entre las nuevas generaciones. “Creo que la electrónica juega muy bien. Puedes meter esos ritmos en la electrónica porque se deja mucho malear. En este EP hay chops de voces de mi abuela, de la coral, la coral convertida en sintetizador… También hay cucharas, cosas de por casa. Me encanta trabajar con herramientas de cocina, todo puede servirte para hacer percusión. Antes se usaban nueces o lanas de ovejas para hacer tambores y me parece super interesante”.
Entre un disco (“TMLM”) que “ soy yo” y un EP que “soy yo como herramienta”, Cristina lanzó una de sus canciones más alejadas del folklore. “Llevo cinco años trabajando con ese foco en la música tradicional pero de golpe te saco un “Sexo Contigo”, aunque me importan más los conceptos que los géneros. Acababa de pasar una ruptura con una persona que me gustaba muchísimo y de la que estaba muy pillada. Esa persona quería tener hijos y canto “ya no criaré a tus hijos” y pues me rayé muchísimo. Me parece un tema muy genuino porque fue muy honesto”.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.