CONSPIRACIÓN DE SILENCIO
Entrevistas

CONSPIRACIÓN DE SILENCIO

Redacción — 11-10-2000
Fotografía — Archivo

LA SINCERIDAD ES LA MEJOR ARMA DE "MORE LIGHT" (VIRGIN, 00), EL NUEVO DISCO EN SOLITARIO DE J. MASCIS, UNO DE LOS NOMBRES MÁS IMPORTANTES Y VENERADOS DEL ROCK NORTEAMERICANO DE LOS NOVENTA. NADA HA CAMBIADO: AHÍ SIGUEN SUS CONTUMACES TRATADOS DE DISTORSIÓN ADULTA Y AHÍ SIGUE ÉL, HACIENDO DE CADA RESPUESTA UN TRIUNFO. TAN TÍMIDO COMO ADMIRABLE.

Como un abuelito entrañable, intentando esconderse tras unas gafas definitivamente graduadas en otro tiempo; con una incipiente barriguita y su sempiterna y lacia cabellera ya del todo plateada, el líder de Dinosaur Jr., uno de los grupos más influyentes de los últimos años, confirma mis temores asegurándome que sí, que está algo cansado y que no sabe si ha hecho ocho o diez entrevistas en lo que va de día. Entrecruza sus dedos, como un contable de parvulario, para asegurarse. "Creo que sí, que han sido diez... o quizá ocho, no lo sé". No crean que a la hora de hablar de su nuevo disco, esta vez en solitario, J. Mascis pone más nervio. Se conforma con explicar las cosas desde una lógica tan efectiva como desganada. "Es lógico que suene a Dinosaur Jr, porque no he intentado hacer nada radicalmente diferente, tan sólo canciones a mi rollo. Simplemente dejé de colaborar con unas personas y como esto fue así, tenía que cambiar el nombre del grupo. Pero nada más". Y podríamos dar por zanjado el asunto si Dinosaur Jr, el grupo que lideró durante más de quince años, no fueran uno de los referentes más citados de la música norteamericana de los noventa. Pero no es así y, tres años después de "Hand It Over" (Warner), dignísimo epitafio del grupo, a uno le apetece hurgar un poco más. "No tengo ningún problema con mis ex-compañeros. De hecho, en los últimos días del grupo estábamos contentos con lo que hacíamos, pero llegó un momento en que pensamos que ya habíamos hecho suficiente bajo ese nombre". Puro formalismo, al fin y al cabo, porque en "More Light" hay canciones que encajarían de forma natural en "Where You Been" (Warner, 93), en "Without A Sound" (Warner, 94) e incluso -el caso de la que cierra y titula el trabajo- en "You´re Living All Over Me" (SST, 87) y que, por tanto, entusiasmarán a los muchos seguidores que tiene nuestro taciturno protagonista,

"No creo que la historia me haya tratado mal. Nunca creí que Dinosaur Jr tuvieran que ser masivos"

puesto que todos los elementos esperados están ahí: la robusta aunque lacónica base rítmica, los estribillos adhesivos y característicos, la apatía vocal y -sobre todo- los muros de sonido levantados por su incendiaria guitarra. Tampoco parece restarle horas de sueño la posibilidad de que ésta última acapare más aplausos de los debidos, arrinconando las virtudes -tácitas, evidentes- que muchas de sus canciones atesoran. "Sí, es posible que mucha gente sólo me vea como un buen guitarrista y por ello no se fijen en las composiciones, pero son cosas que ni me planteo. Procuro estar bien informado sobre las disciplinas que me ocupan en cada momento. Como compositor me intereso sobre avances en los estudios y en los equipos, pero no veo tampoco demasiado glamour en la figura del compositor". Y J. Mascis es un buen compositor. Sin el riesgo de Thurston Moore, sin la urgencia paroxística de Black Francis, sin la profundidad existencial de Michael Stipe y sin el halo azuladamente místico de Bob Mould. Sin la cuenta corriente de unos y sin el calado de otros, pero buen compositor al fin y al cabo. "No creo que la historia me haya tratado mal. Nunca creí que Dinosaur Jr tuvieran que haber sido masivos. El hecho de llegar hasta dónde llegamos me parece más que suficiente y más de lo que merecíamos. El estar ahora donde estoy ya me parece un logro". Quizá pronto alguien se haga eco de esos logros y le dedique un disco de tributo, ese formato no siempre producto de la devoción en el que ha participado entusiásticamente durante toda su carrera (Germs, Kiss, por supuesto Neil Young, The Byrds). Una posibilidad que provoca en él sensaciones encontradas. "La verdad es que me haría bastante gracia, y también me daría algo de miedo que fuera una basura, pero ya puestos, me gustaría que todos los que participaran lo hicieran porque la canción elegida les gustaba de verdad y porque tenían pensado su propia forma de interpretarla. No me gustaría que se limitasen a copiarme". Examino su indumentaria, su ausencia de pose, su escaso tono muscular y la laxitud de sus respuestas. No me queda más remedio que creerle. Escuchándole, viéndole, uno tiene la impresión de que cada palabra expelida ha supuesto una victoria. Y su discurso termina resultando cercano y creíble porque cuesta pensar que alguien lleve a cabo tanto esfuerzo sólo para contar mentiras. Además ahí están sus discos, todo un catálogo de verdades, más o menos acertadas, sobre el rock y el folk norteamericano de hoy y de siempre. Detalles con importancia, vaya.

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