Canciones cursis
EntrevistasCorazón

Canciones cursis

Redacción — 31-01-2006
Fotografía — Archivo

El pop sensible camina en una cuerda floja que va de lo ñoño a lo bonito, del aburrimiento a la intensidad, del colon al corazón. El nuevo fichaje de Elefant quiere alcanzar lo segundo, y para dejarlo claro se ha hecho llamar, precisamente, “Corazón”.

Carlos (Voz) y Nando (Guitarra, voz y programaciones) debutan con “Melodrama”, un disco en el que juegan a dobles parejas: de un lado, Family y su tristeza/felicidad lánguida (“Esto ya no es lo que era”, “Padova”); del otro, Vainica Doble y su niñería/madurez en baja fidelidad (“Radio Corazón 102.5 FM”, “Cuando seamos pequeños”). Los fans de estos grupos se mostrarán satisfechos con el resultado, mientras que otros tal vez verán el lado, ejem… “¿Cursi? Somos conscientes que caminamos por esa cuerda floja. Pero, de todas formas, es que yo apuesto personalmente por lo cursi. Ya estoy un poco cansado de ver cómo la gente se refiere a esa palabra de forma despectiva. No sabemos ver el cursi que llevamos en nuestro interior. No hay nada más cursi que enamorarse y descubrirte a ti mismo, por muy punk que seas, diciendo a tu pareja palabras como ´chiqui´ y ´cari´”, argumenta Carlos. “Nosotros pensamos que es tan buen ingrediente como cualquier otro”, apunta su compañero. “Yo lloré con ´Candy Candy´ y ´Titanic´, me emocioné con ´Mary Poppins´, y una canción tan supuestamente cursi como ´Habanera del primer amor´, de Vainica Doble, a mí me parece preciosa”, se reafirma Carlos. Y Nando recuerda que “hasta la propia Carmen Santonja se definía a sí misma como cursi”.

"Yo apuesto personalmente por lo cursi. Ya estoy un poco cansado de ver cómo la gente se refiere a esa palabra de forma despectiva"

Algo parecido sucede con el nombre del dúo. “A mí me parece muy guay”, confiesa Nando. “Es una palabra muy simple y muy universal al mismo tiempo. Y nosotros pretendíamos hacer algo así: canciones simples y universales”. “Y además”, apunta Carlos, “tiene ese componente kitsch que también nos interesaba mucho”. Tampoco es gratuito lo de “Melodrama”, según Nando. “Cuando escucho el disco, tengo la sensación de que hay mucho drama, mucho pataleo y lloriqueo, mucho ´quejío´, en definitiva”. Otro tema, no tan evidente aunque igualmente determinante, es el que tratan canciones como “No quiero cambiar” y “Maria del Mar”: la reivindicación de la diferencia y de la identidad, como decirlo… gay. (Carlos) “Está claro que, en mi caso, si le canto a alguien, le canto a un hombre. En ese sentido no somos como Carlos Berlanga, que nunca habla de una manera clara de los hombres. Pero no nos interesa nada el rollo reivindicativo y todo el tema ese del ambiente…”. (Nando) “Ay, no. Nos parece horrible”. (Carlos) “Somos gays antigays (risas). Pero, de todas formas, creo que en la letra de ´No quiero cambiar´, cualquiera puede sentirse identificado, desde el empollón hasta la chica fea de la clase. Es casi como una canción protesta para gritar que lo normal es diferenciarse de los demás, y no ser una fotocopia del resto”. “Melodrama” le debe mucho también a La Casa Azul, y no sólo por el sonido de algunos momentos. Guille Milkyway produjo el corte “Jugando con el corazón”, muy acorde con su espíritu de soul festivo y pop de gritar “¡yuju!”, y estuvo detrás del grupo desde el principio. (Nando) “Nosotros éramos muy fans de La Casa Azul, y hasta nuestra primera maqueta empezaba con un tarareo de ´Chicle cosmos´. Guille también era fan nuestro y había una conexión muy guay, así que, en un principio, se iba a encargar él de toda la producción del disco”. (Carlos) “Sí, porque, en un principio íbamos a publicar el disco en Annika, el sello que Guille tenía con Gregorio Soria. Cuando estábamos a punto de entrar a mezclar y masterizar, Gregorio nos avisó y nos dijo que Annika desaparecía por problemas económicos, pero que entraba en juego Elefant. Así que hemos tenido que esperar desde verano de 2004 para poder sacar este ‘Melodrama’. Si el disco existe es gracias a Grego. Por eso hemos querido dedicárselo, que fuese nuestro regalo”. Después de tan largo proceso, la pregunta que hay que hacer es si va a valer la pena, si hay un hueco en España para un dúo que empezó haciendo canciones “por aburrimiento” cuando ambos se conocieron de Erasmus en Padua. “Yo creo que sí”, comenta Nando, “sobre todo porque hemos pasado esa fase en la que se miraba más por los estilos. Ahora veo que hay muchos grupos que hacen canciones muy chulas”. Según Carlos, “lo bueno de Corazón es que tiene unas referencias que no son las que más de moda están o las que todo el mundo conoce”. Eso sí, tendrán que lidiar con los mismos dilemas que sus dúos maestros. (Carlos) “A veces pienso que sería interesante probar algo con una banda, sobre todo para el directo. Pero no sé. Lo veo algo tan íntimo, tan de él y mío, que no quiero compartirlo con nadie”.

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