Steve Diggle es el último miembro superviviente de la formación clásica de Buzzcocks. Y, por tanto, el responsable de seguir expandiendo, a día de hoy, el legado de la seminal banda británica. También es el encargado de responder a una entrevista que comienza apuntando hacia el germen original de Buzzcocks y la motivación del combo en aquellos inicios ya lejanos. “Cuando empezamos la escena musical era un poco aburrida, y lo que queríamos era, principalmente, crear algo excitante”. Ese parecía ser el objetivo específico de una banda que no tardó en ver su propio potencial e, incluso, imaginar que podrían llegar a convertirse en leyenda. “Sabíamos que teníamos grandes canciones y que sonábamos diferentes a cualquiera otra banda. Fue algo mágico dar con esas nuevas canciones cada día. Sabíamos que éramos buenos y sí... que con el paso del tiempo nos convertiríamos en algo legendario”.
“Sabíamos que éramos buenos y que, con el paso del tiempo, nos convertiríamos en legendarios”
Una de las cualidades indispensables de Buzzcocks fue la mezcla de punk con una línea subyacente más melódica, dando como resultado unas canciones adictivas, urgentes y atractivas imitadas por cientos de bandas. Un sonido, en definitiva, característico. “Ese sonido proviene de quienes éramos y somos en nuestro interior. Éramos buenos escribiendo melodías y la forma en la que tocábamos las guitarras era muy exclusiva. Mi propio estilo personal y el de Pete Shelley... ambos eran muy únicos”. Algo que también cabría entender como más pura esencia de Buzzcocks: esa chispa que continúa latente medio siglo después. “La más pura esencia viene de donde yo también vengo. Viene de cuando era joven y transitaba a lo largo de esas duras calles de Manchester que me dieron innata fuerza motriz y un amor por la música y la observación: es lo que yo llamo ‘La poesía de la vida’”.
Lo que no es cuestionable es que Buzzcocks han quedado como una de las bandas británicas más influyentes de la historia del punk inglés. “Nosotros empezamos sólo con la idea de hacer buena música y ha sido una sorpresa ver cómo de influyentes hemos llegado a ser. Es un gran cumplido. Y no diría que tuviésemos un ‘peor momento’ en la banda, porque incluso los malos momentos forman parte de todo aquello que significa estar en un grupo”. No en vano, discos como “Love Bites” (78) o el intachable recopilatorio “Singles Going Steady” (79) aparecen por méritos propios en los listados con discos clásicos de obligada escucha para casi cualquier banda británica que practique indie-punk-rock de guitarras. “En realidad, no tengo un favorito. Pero te diré que me gusta el primero, ‘Another Music In A Different Kitchen’ (78), porque, además de que fue nuestro primer álbum, mostraba una cara experimental y al mismo tiempo incluía pegadizas canciones punk”.
“Las duras calles de Manchester me dieron fuerza innata”
El que fuera miembro fundador, Pete Shelley, falleció repentinamente en diciembre de 2018 a causa de un ataque al corazón, y sería lógico concluir que Diggle pensase entonces en dar por finiquitada la marca Buzzcocks. A cambio, encontró una motivación para seguir adelante. “Cuando Pete murió, pensé en montar una banda por mi cuenta. Pero teníamos reservado un concierto en el Royal Albert Hall de Londres. Así que no solo lo hicimos, sino que convertimos esa noche en un tributo a Pete. Fue entonces cuando los fans nos pidieron que continuáramos”. Otro de los miembros fundadores de Buzzcocks fue Howard Devoto, que después pasó a formar Magazine y con quien el entrevistado afirma tener buena relación... aunque escasísima en términos prácticos. “La relación con Howard está bien, pero solo lo he visto tres veces desde que dejó la banda”. Tras tanto tiempo trabajando los escenarios, los elementos motivadores podrían haberse visto menguados y, sin embargo, el mancuniano afirma mantener esa ilusión específica derivada del hecho de lanzarse a la carretera. “Salir de gira es lo que he hecho durante la mayor parte de mi vida. Es algo inherente a mi existencia, además de que la magia de tocar en directo es diferente cada noche, así que es tocar es una experiencia especial cada vez que subes a un escenario”. La nostalgia cabe entenderse aquel escollo que impide avanzar, pero también como una sensación capaz de generar un tipo de felicidad muy específica. Una dualidad que el protagonista puntualiza. “La nostalgia puede ser una gran herramienta para reflexionar sobre lo logrado, pero después de lo de Pete yo he continuado con ‘Sonics In The Soul’ (22) y pronto lanzaremos un nuevo álbum, ‘Attitude Adjustment’. Me gusta seguir hacia delante”.
Lo próximo será la gira que los días 13 y 14 de marzo de 2026 les traerán de nuevo por nuestro país, concretamente a la Sala Mon de Madrid y a Salamandra de L'Hospitalet (Barcelona). “En esta gira me acompañarán Danny Farrant, Chris Remington y Mani Perazzoli, y los actuales conciertos de Buzzcocks incluyen canciones clásicas y también nuevos temas. Hemos convertido el espectáculo en una experiencia mucho más increíble y vibrante. Disfruto mucho tocando ‘Senses Out Of Control’ o ‘Manchester Rain’, pero me gustan todas las canciones porque están muy bien escritas”.

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