La palabra que más repite Emily Joyce es “fun”. La palabra que mejor define el sonido de Bunky es “divertido”. Joyce es junto a Rafter Roberts responsable de “Born To Be A Motorcycle”, una de las sorpresas más agradables del indie rock menos pretencioso en tiempo: ecléctico, alborotado, inmediato y... divertido. En el disco han colaborado un puñado de amigos pertenecientes a la escena de San Diego, entre ellos miembros de Castanets (el mismo Raymond Raposa), Black Heart Procession o Pinback. “A mí y a Rafter nos gusta música muy diversa de modo que sonar así es algo natural”, explica Emily. “Sí, The Pixies hicieron explotar mi cabeza a los trece años. Crecí en la Costa Este, fuera de Boston, y Rafter viene de California, así que hemos vivido cosas diferentes que se mezclan en nuestro sonido”.
| "Queríamos que el disco animase a la gente y la pusiera de buen humor" |
Ambos coinciden en el hecho de ganarse la vida como técnicos de directo, algo que hace todavía más sorpredente que “Born To Be A Motorcycle” sea un disco tan inmediato y, en cierto sentido, simple. “He trabajado como técnico durante los últimos trece años y eso ha contribuido a mi manera de entender la música, que es básicamente divertirse y no preocuparse de lo que vendrá después. Teníamos un par de temas lentos que nunca grabamos porque arrastraban el disco hacia abajo. Queríamos que el disco animase a la gente y la pusiera de buen humor. De todos modos, aunque parezca un atajo de gente haciendo cosas alocadas, hay un alto grado de intecionalidad. Nos gusta que suene vivo y humano, imperfecto, pero también pulimos las imperfecciones y acentuamos las mejores partes. Tomamos la mayoría de elementos del directo, pero luego juntamos los elementos para que sea todo más divertido”. A eso se le suma que son una formación atípica de batería y guitarras, a la que se suman en disco un buen puñado de acompañamientos de vientos, dándole un toque distintivo a su ya de por sí particular sonido. “Los vientos son geniales. Más divertidos que cualquier otro instrumento. Metes una trompeta en una canción y tienes una fiesta”. Pero al final lo que realmente conquista de Bunky son canciones como “Yes/No”, “Chuy” o “Funny Like The Moon”, temas que remiten directamente a Yo La Tengo, la Folk Implosion, la urgencia y las tardes de ensayo en garages y algarabía. Algo que se traduce, según ellos, en directos imprevisibles: “A veces ensayamos antes, a veces no. A Rafter le gusta mezclar cosas, tocamos las canciones lentas de forma rápida y las rápidas como lentas, el solo de trompeta lo hacemos con un banjo... Siempre estamos listos para cambios de última hora”. Lo podremos comprobar este mismo mes durante su gira por nuestro país. Seguro que será... divertido.
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