ATRAPADOS EN EL TIEMPO
EntrevistasL.a. Guns

ATRAPADOS EN EL TIEMPO

Redacción — 08-08-2001
Fotografía — Archivo

Aquello se quedó en nada y apenas New American Shame les siguieron la estela. Perdida la esperanza, de repente llegan L. A. Guns para revolucionar el apaciguado gallinero que teníamos hasta ahora. "Man In The Moon" (Spitfire/El Pulpo, 01) justifica el que nos pasásemos la vida buscando por el mercado japonés cualquier referencia relacionada con ellos. Menos callejero que su debut, seguramente no tan completo como "Cocked & Loaded", muy parecido en el concepto pero menos inspirado que el disco de los vampiros hollywoodienses, el punk de "Vicious Circle" no asoma, el atrevimiento de "Cuts" quedó reservado para ese momento, y todo lo demás ni siquiera merece consideración teniendo en cuenta que debería haber tenido otro nombre hasta que volviesen a congeniar Phil Lewis y Tracii Guns.

"No me imagino a Limp Bizkit sacando discos dentro de quince años, como lo hacemos nosotros ahora"

Tras dos horas y media de espera, tres citas anuladas, una decena de llamadas e incluso un cambio de interlocutor (pasando de Tracii a Phil), teníamos a nuestro protagonista listo para contestar a nuestras preguntas. Para que luego digan que lo del periodismo musical es un chollo. "Lo más sorprendente de todo está siendo ver la de gente joven que nos viene a ver. Chicos de veintiún años que quieren conocernos porque están hartos de tanto hip-hop, new-soul y metal. Viejos fans también los hay, pero son menos". Siguiendo con el tema propuesto, tratamos el panorama musical actual. "A mí me gustan todo ese tipo de bandas, pero no me imagino a Limp Bizkit sacando discos dentro de quince años, como lo hacemos nosotros ahora. Todo ese movimiento tendrá un final prematuro, como lo tuvieron en su día, el grunge y el noise. Una carrera coherente de verdad es la de Monster Magnet. Son el grupo más sólido de toda América". Siete años, sin contar con el binomio Tracii/Phil. Durante ese periodo, aquel calamitoso "American Hardcore", "Shrinkin Violet" con Dizzy Pearl, que Phil encuentra fantástico y el empecinamiento de Tracii con sus industriales Killing Machine. Phil Lewis se desmarcó con un refrescante álbum a las ordenes de su proyecto Filthy Lucre y muchos le acusaron de venderse con un disco pop (genero que venera) en "More Purple Than Black". "El título era bien claro, más violeta que negro. Era una colección de canciones sin más. Me aparté del negocio, cogí mi acústica y, en el jardín de mi casa, cree aquellas composiciones. Era el periodo en el cual Tracii quería sonar como Pantera y yo buscaba alejarme del negro para aproximarme a un colorido más vitalista". El hecho de la reunión, con la ausencia de Kelly Nichels (las obligaciones paternales le impiden rockear), sustituido por Muddy (ex-Burning Tree), no tiene muchos secretos. "La razón principal fueron las canciones. No habíamos dejado de tener contacto, ya que a menudo nos veíamos por el Roxy y un día nos apeteció volver a estar juntos. Todo lo demás fue muy fácil, gracias también a la ayuda de Gilby Clarke, no sólo por ser productor sino por su amistad y su condición de músico. El concepto de grabación fue parecido al de nuestros dos primeros discos. Spitfire Records también ha resultado clave. El hard-rock sólo interesa a las independientes". Para terminar, me intereso por su opinión con respecto a la actualidad de Guns´n´Roses. No tiene dudas. "Lo de Axl es una jodida vergüenza, ese nombre es intocable".

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ATRAPADOS EN EL TIEMPO
EntrevistasSuperheroes

ATRAPADOS EN EL TIEMPO

Redacción — 16-05-2001
Fotografía — Archivo

EL QUE THOMAS TROELSEN NO HUBIERA NACIDO CUANDO MARTYN WARE, JO CALLIS O MARTIN FRY IBAN A LA PELUQUERÍA A ECHARSE LACA AL FLEQUILLO DEBE SER LA CLAVE DE LA DESINHIBIDA REVISIÓN DEL TECNO-POP CLÁSICO DE LOS PRIMEROS OCHENTA QUE PROPONEN LOS SUPERHEROES.

Porque está claro que la historia aún no ha puesto a auténticos super-héroes como OMD, Human League, ABC o Heaven 17 en su lugar merecido y para muchos siguen siendo "aquellos payasos que se vestían con camisas de seda abotonadas hasta el cuello". El tiempo justiciero, sin embargo, va eliminando los prejuicios de quienes no vivieron la controversia. Entre ellos, estos daneses ingenuos y tributarios, de influencias obvias y transparentes pero, ante todo, tremendamente talentosos. Y capaces, a poco que se pongan, de reinventar el synth-pop más estribillero y melódico y volverlo a atornillar al lugar del que nunca debió caer. O sea, lo más alto. "Siempre nos han fascinado los discos de los primeros ochenta, especialmente su simplicidad. Gente como DÄF, Krisma, Heaven 17 o Depeche Mode hacían música muy simple con un latido sexual. Aunque también nos inspiran géneros como el country, el soul, el reggae o el punk/rock". Pues será en otros proyectos -digo yo- porque tanto en "Dancing Casanova" como en su reciente "Igloo" (Crunchy Frog/Green Ufos, 00) predominan las estructuras sintetizadas sobre melodías y estribillos inevitablemente adhesivos.

"No queremos sonar como nadie más y en el fondo nos apenan las comparaciones"

Su retroadicción les ha llevado hasta Tambourine, el estudio analógico de "vintage electrónico" propiedad de Eggstone. "Esa misma fascinación nos obligaba a grabar en analógico. Aunque la razón de que usemos sintetizadores viejos no es sonar retro sino que suenan mucho mejor que todos esos nuevos sintes de plástico. Todos nuestros instrumentos son vintage (ay, si te oyera un fan de, por ejemplo, Buddy Holly…). Pero no queremos sonar como nadie más y en el fondo nos apenan las comparaciones". (Pues chico, lo siento, pero hay pocos casos de comparación más evidente). Con todo, suenan actuales y presentes, continuadores de esa luminosidad pop escandinava de Club 8 o los mismos Eggstone. Nadie confundiría su disco con una grabación antigua (salvo quizá "Nightmare" que parece escrita y cantada por la Human League o "New Romantic Sounds", donde uno espera encontrar a Simon Le Bon). "Era muy joven cuando escribí ese tema, así que creo que sí es un tributo a los ochenta. Aunque lo gracioso es que yo nací en 1981 y jamás viví el movimiento new romantic. Me gusta de él tanto el maquillaje como su distante frialdad". Aún así, no piensan erigirse en abanderados de una recuperación del género (lástima…). "Es que si escribes buenas canciones a la gente le gustarán instintivamente, sin importarles el estilo. Además, si un montón de bandas empiezan a hacer lo mismo que nosotros, nosotros haremos otra cosa. Pero de momento todas las bandas suenan como Radiohead o Coldplay, así que para qué preocuparse….". A ver dónde estáis ahora todos los que en el autocar del colegio machacábais mis cintas de OMD con vuestros Rainbows, Deep Purples y Asias. Listos, más que listos...

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