Tras jubilarse como profesora de piano en el Conservatorio de El Escorial, donde trabajó desde los 18 años, la cuarta pegamoide vuelve a las andadas con la reedición de su primer disco en solitario, la preparación de un disco inédito que verá la luz este 2026 y la presentación de una nueva joya de culto “Ana Curra y los 13 apóstoles: La última cena de Parálisis Permanente” (Autoeditado).
(Consulta las fechas de sus conciertos al final de esta entrevista).
En esta nueva colección de su obra a dúo con Eduardo Benavente como Parálisis Permanente, la madrileña ha decidido versionar sus éxitos con jóvenes talentos entre los que se siente representada. “A partir de la pandemia hay muchos grupos que sintieron una crisis existencial, por decirlo de alguna manera, como un momento vulnerable de nuestras vidas. Coincide con un regreso al post-punk, que es un cajón desastre donde se aúnan muchísimas tendencias y ese pensamiento de qué hago con mi vida, por dónde voy, que es muy parecido a lo que vivimos nosotros en el 81-82. Grupos coetáneos míos siguen haciendo versiones, pero mi interés era coger nuevas generaciones. Ahora hay una riqueza de grupos brutal”.
"Como en todas las grandes ciudades de Europa, sus centros ya son merchandising puro y duro. Malasaña se ha perdido"
La grabación en directo de este homenaje interpretada junto a nombres como Biznaga, La Élite, o VVV (Trippin’you), consigue aportar nuevos matices a los temas. “Uno de los grandes méritos de “El Acto” es que fue grabado en estudio en dos días. Cuando lo presenté por primera vez en directo en 2012 tenía una carga visceral brutal y un sonido actualizado, con mucho más poderío que el de la primera grabación. Tiene su gracia porque está grabado en el 80 con muchísima originalidad para su momento, pero quería darle una vuelta de tuerca y traerlo a la actualidad. Entonces tiene más garra, más nervio”. Si Eduardo pudiese escucharlo, tiene claro que se sentiría orgulloso. “Estoy convencida de que le encantaría. Yo no haría nada que fuera un poco en contra de la esencia de Parálisis porque lo respeto mucho. A Eduardo, su figura, valentía y talento. Estoy segura de que está sonriendo donde se encuentre”.
En los 80, Ana y Eduardo eran dos de las figuras más representativas de Malasaña, vecinos y activos en la escena que ocurría entre locales como el Pentagrama o La Vía Láctea. Ahora, la cantante considera que este “objeto de poder” no encajaría entre sus calles. “Me he criado en Malasaña y ahora mismo no lo reconozco como ese barrio. De una década atrás ha cambiado mucho, es un lugar gentrificado dedicado a Airbnb y ahora a no ser que quedes con alguien, no te encuentras a nadie conocido. Como en todas las grandes ciudades de Europa, sus centros ya son merchandising puro y duro. Malasaña se ha perdido”.
Son muchas las cenas de Parálisis Permanente donde Curra no ha podido comer caliente, y gracias a este disco podrá volver a ver ingresos más allá de la autoría. “En este disco no tengo que contar con Warner para nada porque es de nueva grabación y las canciones son mías. Ellos siguen sin pagarme royalties por “Volviendo a las andadas” y “El Acto”, que lo reeditan todos los años. ¿Por qué? porque Warner son unos buitres, ellos dicen que se lo pagan a los herederos de Eduardo. A mí me parece muy bien que les paguen un 50%, pero el 50% es mío y no hay manera”.
En paralelo a Parálisis, la madame oscura continua centrada en su carrera en solitario. Sus tres últimos sencillos que formarán parte de su nuevo álbum “Hiel”, “Aphrodita la Monarca” y “Activista de la idiotez”, cargan con algunas de las letras más políticas de su trayectoria. “Yo nunca he sido muy explícita políticamente. He tenido una posición muy clara, pero a nivel canciones nunca lo he manifestado claramente. Lo que pasa es que en los últimos años creo que es obligatorio posicionarse, porque nunca hemos tenido una situación más inestable. A mí me tocó La Transición, donde al enemigo ya no había que demolerlo porque ya lo habían hecho los hermanos mayores. Los artistas, si se consideran artistas, tienen un derecho y una obligación si quieren cambiar el mundo. El arte está hecho para cambiar, cambiar las cosas. No es arte lo que no transforma la sociedad. Todas esas artistas que se quedan en la ambigüedad para no perder ni de un lado ni de otro la venta de su producto me parecen una cobardía”.
Su próximo trabajo es sucesor y heredero de Huaca, el más infravalorado y lírico de su carrera. “Con una diferencia, Huaca es el disco más oscuro que he hecho. Sobre todo en canciones como “Aprendiz de Bruja” o “Fundido a Negro” que dejo un poco el fluido de la conciencia y empiezo a hacer letra pero son mucho más crípticas. Ahora esta etapa es mucho más explícita, la diferencia es que da un salto en cuanto a claridad. Para mi Huaca es uno de los mejores que he hecho nunca. Me parece que además se ha quedado en el agujero negro de la pandemia, pero creo que se ha quedado ahí porque tenía que quedarse, es mucho más minoritario. Creo que con los años se irá revalorizando muchísimo, pero hay que descubrirlo”.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.