Jean-Baptiste Malet consigue con este ensayo periodístico que nos lo pensemos dos veces antes de pulsar el ya famoso botón del carrito de la compra de la mayor tienda on-line del mundo. Hay cosas que ya sabíamos de la empresa de Jeff Bezos, como el que su modelo de negocio condena a la desaparición al librero de toda la vida en la misma medida que iTunes aspiraba (con éxito) a cepillarse a la tradicional tienda de discos. También otras que sin estar del todo confirmadas nos podíamos suponer, como el ejercicio de competencia desleal que lleva a cabo en los territorios en los que se instala, vendiendo por debajo de coste para eliminar la competencia. Sin embargo hay un aspecto concreto del mecanismo de Amazon que ha permanecido en el más absoluto de los secretos durante mucho tiempo: las infames condiciones laborales que sufren los trabajadores en los almacenes de la empresa.
Malet es un periodista francés que se hace pasar por un joven desempleado para, una vez superado el proceso de selección, convertirse en un trabajador más en uno de los gigantescos almacenes que Amazon tiene en Francia. Y lo que allí encuentra explica el celo con el que la multinacional norteamericana trata todo lo relativo a sus condiciones laborales. Más allá de las patéticas estrategias con la que la mayor parte de grandes multinacionales intentan conseguir la fidelidad incondicional de sus trabajadores, el trabajo en almacén que describe Malet convierte la planta en lo más parecido a un campo de esclavos, poniendo al límite del desplome físico y mental a miles de obreros, torpedeando la sindicación y potenciando la delación y la competitividad entre los compañeros.
“En los dominios de Amazon” es un libro sobre las prácticas inmorales de una empresa cuyo objetivo es el máximo beneficio en el menor margen de tiempo posible, pero también una bofetada en la mejilla de todos nosotros, consumidores que tenemos en nuestra mano el poder para elegir el tipo de sociedad en el que queremos convivir.
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