Cruce de perras y otros relatos de los ochenta
LibrosVíctor Coyote

Cruce de perras y otros relatos de los ochenta

7 / 10
Jordian Fo — 20-01-2026
Empresa — Autsaider Cómics

Este libro con lomo de color de rosa es una colección de relatos independientes, ambientados en el Madrid de los años ochenta, y escritos por Víctor Coyote, con una larga lista de álbumes en solitario y fundador de Los Coyotes, aquella banda que por esos años ya fusionaba rock con otras sonoridades latinas. Por el lugar y por la época ya podéis imaginar que en estas páginas están muy presente la Movida, el Rockola, el Rastro de Madrid, la Vía Láctea, Pedro Almodóvar, los Ramones y las temáticas abordadas versan sobre la modernidad, la industria musical, el abuso de drogas, la homosexualidad, las groupies, etcétera.

“Pablo se colgaba el bajo casi a la altura de las rodillas. Para alcanzar las cuerdas y arañarlas con la púa había que tener el brazo derecho completamente estirado. El izquierdo también, para llegar al mástil, claro. Como todo el mundo sabe, esto no era una originalidad de músico, un estilo personal de Pablo, sino el estilo punk inventado hacía unos años. Resumiendo: instrumento colgado lo más bajo posible”.

Atendiendo a los protagonistas de los relatos parece como si Víctor Coyote haya querido dedicar una historia a cada una de las bandas que fueron importantes en aquellos tiempos: Derribos Arias (“Poch nunca se equivocó”), Alphaville (“Tendencias”), Siniestro Total (“Demasiado borracho para follar”, también claro homenaje a Dead Kennedys), Aviador DRO (“El perro del aviador”), La Frontera (“Televisión por la ventana del hotel”), Alaska y Dinarama (“Cruce de perras”), Gabinete Caligari (“La irrupción del kitsch”), Parálisis Permanente (“Aparición en el Silver”, siendo su cantante Eduardo Benavente quien realiza la aparición del título), Vía Muerta (“El sube-baja 1986”) e incluso su propio grupo, Los Coyotes (“La patente latina”).

Sin duda alguna, los relatos más inspirados y completos son el que da título al libro, en el que el protagonista revela sus fantasías sexuales hacia Olvido Gara, y el de “La patente latina”, en el que el autor imagina un encuentro ficticio entre él mismo y Santiago Auserón en el año 2036 en el que se debate quién fue el verdadero pionero a la hora de mezclar música rock con ritmos latinos.

Entre todos estos relatos Coyote intercala unos textos breves que él llama “singles”, y al final del libro también incluye un ensayo clínico de carácter más serio en el que se dedica a desmitificar todo lo que rodeó la Movida madrileña e incluso donde muestra cierto resentimiento por no haber sido incluido en la mayoría de anales que tratan sobre aquella escena cultural: “Los que a finales de los setenta y principios de los ochenta eran los modernos, los nuevaoleros, los punks, los de la Movida, creían en Nueva York y Londres, en el arte pop y la pintura figurativa, en la vida de excesos infantiloides de las estrellas del punk o del rock, en ignorar la política y en la diversión pura y dura”.

Estaría muy bien saber qué porcentaje de lo que se narra en estas doscientas páginas se corresponde con historias verídicas, cuánto hay de autobiografía y cuánto hay de pura invención, pero mientras lo averiguamos os puedo asegurar que la lectura de “Cruce de perras y otros relatos de los ochenta” resulta adictiva para cualquier aficionado a la música.

 

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