¿Si tuvieras que definir la escena guitarrera actual, como lo harías? ¿Alabando a los imitadores de Carolina Durante o alabando a los imitadores de The Strokes? Desde su debut en la madrileña Wurlitzer Ballroom hace ya cinco años, los enemigos del Bernabeu, Vicente Calderón, han tenido tiempo de conocer y mimetizarse con el ambiente indie de la capital conformado por bandas tales como Alcalá Norte, Shego o Niña Polaca. Con suficiente conocimiento de causa, nos presentan un meta-EP con autocrítica, ironía y algún que otro dardo a la ambigüedad que supone ser una estrella dentro del underground.
“Cinco Estrellas” son las que conforman el grupo de nombre colchonero. Ángela, Iker, Rafi, Elena y Julián hartos de tópicos, deciden sacarlos todos a la palestra. Desde el opening track “Canción de Amor Nº1000” en cuyo título ya dejan claras sus intenciones, hasta el cierre de “300.000km/s”. El crescendo definitivo de los cuatro cortes que conforman la obra sobre una ambición que nunca llega. Sobre ser “una estrella más” y querer sentirse como “Supermán”.
A pesar de que las melodías no nos ofrecen nada nuevo, su mensaje consigue salirse del molde del amor, desamor, las hamburguesas, el fútbol y las madres. Con un toque de atención cargado de sarcasmo y ritmos pegadizos a una escena en constante repetición, en la que siguen explorando su sonido sin caer en el bucle, conseguirán consolidarse como todo aquello que ansíen.
La antesala a su segundo largo que supone este EP no es su mejor trabajo, pero sí el más revolucionario. Si su honestidad y pensamiento crítico se mantienen íntegros y son capaces de construirlos sobre melodías tan potentes como la del punk irreverente de “Dientes rotos” o el himno instantáneo de “El sueño de Dios”, sin duda firmarán uno de los trabajos más interesantes de la próxima temporada.
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