Guitarras new wave, muy Pretenders, y las voces de Lisa Berger y Vera Kropf que refuerzan esta idea, sobre todo en canciones como "Black Cat", que ya fue single adelanto y abre este segundo trabajo, o también en "Speedboat" y "Fat Yellow Moon" que, a partes iguales, deja también cierto regusto a los Lush más pop o a aquellos Heavenly de caramelo del "Trophy Girlfriend". Del lote, sin duda, es una de las que da más vida. De canciones brillantes no es que vaya nada sobrado este cuarteto vienés pero tienen algunos destellos irresistibles porque condensan ese pop enérgico y vitaminado de toda la vida, ese en el que no importan tanto las canciones sino más bien la fuerza y vitalidad con que se embisten. Disparan ese pop-punk con músculo en "Deep In The Jungle" que intenta echarle cierto pulso a la musculatura riot de Sleater-Kinney y, por tanto, evidentemente a Bikini Kill o L7 de quienes ya grabaron su “Fast And Frightening”. En "Conceptual Dance", como ya indica su nombre y con ese ritmo sincopado de las programaciones cogiendo protagonismo, se acercan a Le Tigre o a Chicks On Speed y caen en un rollazo del que ya estamos, al menos yo, de vuelta. A todo esto es a lo que suenan, y lo que pesa es que tengan estas referencias entre ceja y ceja y que sea de forma intencionada.
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