Vivimos tiempos paradójicos: En un momento en el que las discográficas se las ven y las desean para vender discos, la realidad es que se publican más referencias que nunca, y trabajos como éste -en el que además colabora Marissa Nadler- pueden pasar desapercibidos entre el aluvión de novedades y también por cierta saturación que afecta a lo que ha venido a conocerse como country alternativo. Una pena, porque Jesse Lortz (ex The Duchess and The Duke) es capaz de distinguir delicadeza de pedantería moderna, y nos presenta en su segundo álbum con su nueva formación, once canciones que apuntan maneras y miran casi de frente a gigantes del género como el tristemente desaparecido Jason Molina o Damien Jurado. La voz de Lortz recuerda el tono barítono y lánguido de Matt Berninger (The National), aunque se mueve en coordenadas musicales diferentes: En lugar de la tensión de tintes épicos, una placidez cálida que acaricia al oyente sin estridencias, de principio a fin. ¿Puntos altos? “You Say To Me, You Never Have To Ask” o la canción que da título al disco, pero el listón se mantiene bien arriba durante los cuarenta y tantos minutos que dura el álbum.
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