“C’mon baby awake me/I’m living here on the moon” (“Venga, despiértame, estoy viviendo en la luna”), canta The Marzipan Man en “Sometimes”, segunda de las catorce historias que contiene su debut, y si no fuera porque antes nos ha repetido, a modo de letanía juguetona, que el viento que sopla es una advertencia de las tormentas que van a llegar, no dudaríamos en viajar hasta la luna para dar la mano a este hombre de mazapán (marzipan) y felicitarle.
Y es que “The Marzipan Man Stories” es un debut brillante en todos los sentidos a cargo del ex-Satellites Jordi Herrera: suena extrañamente sincero -en la música pop de hoy en día no es frecuente- y sobretodo suena imaginativo, con un puñado de canciones que reinterpretan tópicos musicales y literarios y les dan nuevos matices. “Buddy The Cat” juega con una “Suburbia” más alucinada que la que nos presentaron Pet Shop Boys en “Please” (1986), en “Take This Wind As An Advice” aparece una liebre (hare) que nos recuerda a la March Hare de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll, que será una de las referencias más recurrentes a nivel periodístico (todo lo que escapa de hablar de chicas y resacas pertenece –o eso se cree– a los dominios del colocón de Caterpillar y la sonrisa loca de Chesire Cat).
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