El segundo álbum de la banda multirracial afincada en Francia Tristesse Contemporaine resulta inquietante y atrevido desde que “Fire”, espectacular tema inaugural, abre el fuego captando la atención del oyente. A partir de ese momento el combo opta por oscurecer progresivamente su sonido, a la vez que transita con confianza hacia terrenos sinuosos e introduce elementos electrónicos en la ecuación. La osadía tiene como resultado un total de nueve piezas casi independientes y que, sin embargo, proporcionan al conjunto un ritmo adictivo, insinuante y siempre atractivo. El trío susurra las canciones entre referencias a la new wave, pasajes industriales y marcadas querencias por los ochenta, todo aderezado con ciertas dosis de misterio y una cuidada pose vanguardista que los sitúa a punto para alcanzar la repercusión definitiva. Atentos a sus próximos movimientos porque, seguramente, darán que hablar.
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