El segoviano (que no castellonense) Santi Campos, siempre ha tenido algo de kamikaze. Y, por qué no decirlo también, algo de mala suerte. Juntando esos dos aspectos se puede entender más fácil porque con canciones como las cuarenta que reúne este recopilatorio de su trayectoria vital/musical no está viviendo entre los grandes y, sobre todo, reconocidos compositores de este país. Organizado de manera estrictamente cronológica pasamos por casi todos los proyectos en los que Santi ha sido punta de lanza, desde los primeros tiempos de Malconsejo a Amigos Imaginarios, hasta sus más recientes discos en solitario o con Herederos. Eso hace que, en mi opinión de manera acertada, se obvien su paso por Los Brujos, o los más recientes grupos Star Trip o Back To The Hills. Estamos en un recopilatorio de Santi Campos y él debe ser el protagonista principal, por mucho que los actores secundarios sean muy buenos, que lo son.
Ver la evolución de la música de Santi es una maravilla. Un camino destinado a paladares preparados para letras trabajadas y buenas melodías. Y ver su evolución como cantante, aún más. Santi tuvo que trabajar para creer en su voz, en su forma de cantar. Para entender que no todo es timbre. Sino que el fraseo, la intención o la actitud forman parte de los méritos de un cantante. Y les puedo asegurar, parafraseando unos famosos discos piratas de Bob Dylan, que nadie canta a Santi Campos como Santi Campos. Evidentemente hay algunas guindas para sus seguidores más acérrimos, y entre ellas destaca la versión de “Between the Bars” de Elliott Smith, que ya fue la base de la también incluida “De qué sirve”, y que ahora aparece como “Entre copas”. Una colección de canciones ineludible, vamos.
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