Entre sus activos, un enérgico y eficaz single, “Underdose”, y un par o tres de temas correctitos (“Lava Twilight”, “Neptune”, acaso “FireFly”). Por lo demás, postgrunge filtrado con las últimas propuestas del new metal, que desemboca en sus mejores momentos en un disco algo oscuro y meritoriamente crudo, gracias a la siempre excelente labor a la producción de Colin Richardson (Fear Factory, Napalm Death). Pero en la mayoría de sus cortes, “Overgrown of Eden” desprende una cierta incapacidad a la hora de expresar una fórmula propia, resultando al final un juego de intenciones rifferas que en muy contadas ocasiones funciona. Una overpromise que despierta el interés gracias a temas como los citados, pero que se dilata en una repetición de esquemas que acaba aburriendo, dejando al final la sensación de encontrarnos ante restos de serie poco aprovechables.
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