"Nothing's About to Happen to Me", el octavo disco de Mitski, puede que sea el disco más Mitski de su carrera, a pesar de ser una especie de obra conceptual sobre "una mujer solitaria en una casa descuidada", esto suena lírica y musicalmente a la artista por los cuatro costados.
No todo suena homogéneo pero, desde luego, tampoco genérico, Mitski ha conseguido un algo propio que se nota igual si está dando guitarrazos fuzz como en "Where's My Phone?", cantando bossa nova como si fuera una cantante lounge en "I'll Change For You' o canalizando el espíritu Americana en "Charon's Obol".
Tiene eso tan raro llamado estilo, sí, hay momentos que nos retrotraen a sus inicios 'lo fi' con el fantástico "Bury Me At Makeout Creek", otros que parecen sacados de Nashville y otros más clásicos, pero todo suena a ella, a su propio mundo. Algo que también hacen las letras, con su tema central del anhelo de anonimato y soledad yendo en paralelo con la complicada relación de la propia Mitski con la fama, sobre todo después del pelotazo que supuso "My Love Mine All Mine". Además, en estos momentos en los que cada vez que se mira el móvil es una ventana a la ansiedad este "Nothing's About to Happen to Me" va como anillo al dedo con el signo de los tiempos.
El disco se abre con la intrigante "In The Lake", al principio banjo y acordeón, folk pero 100% Mitski, en una canción que va subiendo en intensidad y a la que se une un cuidado arreglo orquestal, antes de explotar en uno de esos cambios tan propio de su autora. "Where Is My Phone?" es una pieza de rock alternativo que mira a los ojos al excelente "Bury Me At Makeout Creek" y es la ansiedad hecha canción pop.
Así sigue un disco en el que una ruptura amorosa y la muerte también sobrevuelan en la mayoría de los temas, siempre eso sí, con una buena dosis de humor negro, como en la espectral "Dead Women" en la que Mitski habla de cómo es más fácil lidiar con una mujer muerta, rellenando los espacios cómo se quiera en vez de lidiar con ella mientras está viva. No sé por qué exactamente, pero me ha hecho pensar en Sinead O'Connor. Y es que la imagen estereotipada de la mujer loca rodeada de gatos también permea este disco en el que, precisamente, la única canción que no me termina de convencer es "That White Cat".
Eso sí, tampoco importa mucho cuando es capaz de encadenar dos canciones tan buenas como "Instead Of Here", una caricia musical que, en cambio, encierra una desgarradora historia sobre aislarse completamente del mundo, y "I'll Change For You", posiblemente la mejor canción del disco, que vuelve a contraponer letra y música, vistiendo de gala 'lounge' la más humillante de las experiencias, ese momento después de una ruptura en el que, a pesar de saber que todo ha terminado, te rebajas a decir que harás cualquier cosa por volver con la otra persona. Desgracias vestidas de gala con un dry martini y aceitunas.
En "Charon's Obol" se va a Nashville a principios de los años 60, sedosas cuerdas, coros a là Jordanaires y su suave voz por encima de todo, claro que uno no imagina a Patsy Cline cantando cosas como "Ella casi fue una de las chicas que murieron en esa casa (Ooh-ooh-ooh) Así que cuando fue estigmatizada, ella lo aceptó para empezar una nueva vida en esa casa (Ooh, ooh, ooh) Ser la moneda simbólica en su boca (Ooh-ooh-ooh-ooh) Quizás, con suficiente tiempo cuidando ese terreno (Ooh-ooh) Ella pueda sanar el corazón de su casa (Ooh) Alimentando a todos los perros en su boca (Ooh)".
"Lightning" es el magnífico colofón final, un riff de guitarra lúgubre y, finalmente, dos de las especialidades de la casa mezcladas, las guitarras de "Bury Me At Makeout Creek" con los arreglos de cuerdas de "The Land Is Inhospitable and So Are We" en una canción en la que Mitski remata el disco aceptando la muerte con estas palabras "Si soy oscura, mejor todavía, para reflejar la luz de la luna. Si lloro, mejor aún, para contemplar el amanecer. Puedo oír la canción de mi muerte, cantando para que llegue el rayo, llamando al trueno: «Polo»". Y así nos deja, esperando un "Marco" cósmico y con la sensación de seguir contemplando a una artista buscando su sitio entre la fama y el arte.
Quizás le falte un "Nobody" o un "My Love Mine All Mine" pero, a nivel general, este "Nothing's About to Happen to Me" está ahí con "Bury Me At Makeout Creek", "Be The Cowboy" y "The Land Is Inhospitable and So Are We", luchando por convertirse en su mejor disco.
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