El debut en formato largo de Lissy Trullie se ha hecho esperar tras su incursión en la escena a base de llamativos singles y el EP “Self-Taught Learner” (Wichita, 09), pero al fin se puede afirmar que la liga que alberga a bellas y talentosas compositoras con personalidad como Feist, St. Vincent o Cat Power cuenta con una nueva y seria participante en la figura de la neoyorquina. La pelirroja se presenta definitivamente en sociedad tras depurar su sonido y con la confianza que otorga la solidez latente en un álbum que durante buena parte de su recorrido resulta de lo más suculento. La artista demuestra motivación y versatilidad al afrontar con soltura la enérgica “Rules We Obey”, el evidente potencial de “It's Only You, Isn't It” o “I Know Where You Sleep”, la solemnidad heredada de Nico en “Madeleine o las sensuales e insinuantes maneras de “Caring” y “X Red”. Un álbum de probada habilidad a la hora de alumbrar canciones pegadizas, encantadoras y elegantes que, al mismo tiempo, jamás renuncian a la trascendencia, el clasicismo y el misterio, en una jugada maestra destinada a situar el nombre de su autora en posición destacada dentro de la actualidad.
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