Una reafirmación de las conclusiones musicales de Marco Morgione y compañía, pequeñas píldoras-canción unidas bajo un mismo concepto narrativo y estructuras inconformistas, cuya conversión a ejercicio de estilo navega esta vez inmerso por las aguas de un rock mucho más turbulento y agreste que la mezcla pop-rock planteada en su debut. Con los bajos tomando la batuta y sin perder interés alguno por nociones como el de viñeta acústica, su faz más elaborada pero con igual sensación de efímera sigue marcando un rumbo con el que abrir nuevas pautas y horizontes en el desaprovechado post-rock estatal. Un conjunto mucho más sólido e interesante que mejora, completa y reinterpreta sus preceptos mediante una esperanzadora fidelidad a su sonido original: una voz propia planteada con unas cuantas buenas ideas e incluso algunos pequeños momentos de genialidad. Un buen segundo paso.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.