Sorprendente debut de esta nueva macro banda gironina de nombre Kozama, que esconde sugerente significado. Ellos son nueve músicos que se sumergen en lo que se puede llamar música urbana y que abarca hip hop, soul, funk o pop. Todo ello con unas bases electrónicas muy presentes que apuntan al drum´n bass, dance, disco o dub, apoyado por la base rítmica de batería, bajo y teclados. La parte melódica y colorista vienen del trombón, el saxo y el violín que son la nota distintiva. Aunque las columnas de su música son las dos voces, masculina y femenina, de timbres contrapuestos y que dominan inglés, catalán, castellano y hasta algo de francés. De hecho sus extensas letras, reivindicativas, globales y personales, son parte también de su seña de identidad.
No sé si para hacerse una idea de su propuesta, puede ayudar el decir que un buen número de sus componentes formaba parte de Hora de Joglar (una banda que llevaba seis años, dos álbumes editados y que pasaron con éxito por festivales nacionales e internacionales), porque musicalmente son bastante diferentes. Eso sí, todo ese bagaje les ha aportado una buena experiencia en estudio y en directo. Y escuchando las canciones del disco por separado, su puesta en escena promete ser espectacular. Quizá por ello han mutado musicalmente, para internacionalizar más aún su nuevo proyecto.
Sin embargo el disco es tan diverso, estilísticamente hablando, que a veces despista un poco. Ahí tenemos “All Stars” un tema que camina con un funky enganchoso, con rapeo en las voces y mensajes en ingles, castellano y francés que reivindican con claridad: “somos el mundo unido que viene hoy - el equipo All Star, hemos venido a reinar – mujer fuerte, que digan lo que quieran, no me importa”. (Aviso que la extracción de parte de sus textos y la traducción, podría diferir mínimamente de su sentido real). En “I Try” se inclinan por el lado más soul y bailable, pero sin dejar de alentar la disputa: “seguimos luchando a nuestra manera, porque esta es nuestra vida - nadie me está ayudando - voy a seguir ahogando los malos pensamientos”. “Orange Room”, donde los vientos y el violín hacen que el tema suene arrollador, tiene una letra muy loca de donde extraen el título del disco, “Neon Candel”, y que podría resumir su estado de ánimo: “me siento como una vela de neón esta noche”. “Yo y mi eco” seguro que en directo funciona animando a bailar porque recuerda a los latin-temazos de La Sra. Tomasa. Sin embargo su letra es más personal: “Somos lo que damos, somos lo que vemos - caminaremos juntas del suelo al cielo - buscando cómo romper las cadenas, - cortando los hilos atados a mi razón”. Pero destacaremos la potente “Puppet Master”, con una dinámica clásica del hip hop de los 70’ en New York, y letra cruda: “mi papá trabaja para pagar una casa en la que nunca está, las deudas y el odio llegan solo para mantener a su familia - a todos los titiriteros - he venido a romper las cadenas - derribaré a los gigantes”. No sé sabe bien que demolerán, pero su futuro es prometedor. ¡Ah! y ¿qué esconde el nombre del grupo?. Prueben a oír como se pronuncia en inglés “Cause I’am”. Saquen sus propias conclusiones.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.