Cinco años después de un largo homónimo y cuatro después del EP “Testimonium Songs”, vuelven los perros verdes del emo y de la música en general. Me refiero a los escurridizos Joan Arc y digo emo por razones únicamente históricas. Y es que haga lo que haga Tim Kinsella siempre será recordado como el cofundador junto a su hermano Mike Kinsella (American Football, Owen) de los seminales Cap’n Jazz en 1989.
Aunque la alargada sombra de esos héroes de Chicago persigua a Kinsella, Joan Arc es realmente su banda desde 1995, su proyecto más longevo y sobre todo personal. Con este inclasificable proyecto, acompañado y en solitario, ha publicado una veintena de discos con la experimentación como único denominador común.
El presente “He’s Got The Whole This Land Is Your Land In His Hands” destaca por contener algunos de los títulos más absurdos y juguetones de su dilatada trayectoria (‘This Must Be The Placenta’, ‘Cha Cha Cha Chakra’, ‘Two Toothed Troll’…), por el regreso a la banda del también cofundador Jeremy Boyle a la guitarra (parte activa de aquel “A Portable Model Of…’ publicado en 1997 por Jade Tree Records) y por la incorporación de Melina Ausikaitis, encargada de dar respuesta y respaldar las voces de Kinsella.
La banda, que completan el bajista Bobby Burg y el batería Theo Katsaounis, grabó en diferentes localizaciones de Chicago –una cancha de baloncesto, una nave industrial, una galería de arte– un disco raruno e inclasificable, otro más, con composiciones aparentemente caóticas y recursos en las antípodas de la música que podríamos entender como convencional. La jugada les sale redonda en la mecánica pero pegadiza “Smooshed That Cocoon”, con un ritmo industrial que no podrás quitarte de la cabeza; el ritmo bailón de la ya citada “This Must Be The Placenta”, el minimalista electrónico de “Never Wintersbone You” y el final tremendista que es “Ta Ta Terrordome”, entre el noise y el spoken word.
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