Anarquía musical desde Baltimore es lo que ofrecen Ponytail en su segundo disco tras aquel confuso debut que fue “Kamekameha”. Sonido enérgico que demuestra que un par de guitarras pueden ser igual de cañeras que un ejército de sintetizadores.
Suenan bien desde el principio con “Beg waves” y “G shock” que son como si 65daysofstatic se hubieran enfadado, hubieran acelerado el ritmo y samplearan gritos histéricos de alguna adolescente. El punto culminante del disco llega con “Celebrate The Body Electric (It Came From An Angel)”, todo un temazo de siete minutos que suena como Animal Collective con el pie clavado en el acelerador. Dustin Wong y Ken Seeno, los dos guitarras, se pasan todo el disco peleándose por quién hace el riff más inaudito, y en ocasiones hasta se ponen de acuerdo y suenan compactos (perdiendo buena parte de la gracia), y su cantante Molly Siegel despliega un juego vocal digno de un pony salvaje. El productor J. Robbins (Aina, The Promise Ring, Murder By Death) pone su toque con esas texturas ásperas y lisérgicas que impregnan a las canciones con más recorrido instrumental. Math rock, post-punk, pop experimental o lo que ustedes quieran, pero del bueno.
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