Puede que el mayor de los inconvenientes de un grupo como Icebend es que precisamente sean de aquí.
Y no es por desmerecer el formidable trabajo en la producción firmado por Santi García, pero es que volvemos a estar en las mismas de siempre. Si un grupo de estas características, barriendo un espectro que va del rock americano al grunge, pop o emocore, hubiera crecido en la Costa Oeste americana probablemente estaríamos dándoles reconocimiento inmediato con la misma facilidad con la que englutimos los correctos temas que suponen este primer trabajo largo. Porque más allá de sus dos anteriores maquetas, en las que ya se presentaban los elementos que iban a conformar el conglomerado de su música -definidos por ese tratamiento acústico de las guitarras y una voz de la que brotan melodías cálidas-, esta nueva autoedición del quinteto supone un buen paso adelante con el que ganar posiciones dentro de la escena estatal. Un acercamiento a los puestos de cabecera, caso de otros combos con algunos puntos en común como Madee o Half Foot Outside, que bien merecen interés.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.