Michael Chandler cree en el poder curativo de la música. Función salva almas. A él le salvó de un peligroso huracán autodestructivo y de aquello salió repleto de fuerza vital, una energía inspiradora que le llevo a encontrar banda, The Lost Crusaders.
De esa unión sale este primer trabajo, una acertada combinación de góspel, pop y country. Música curativa, salvadora, con el ritmo de los viejos predicadores de la ribera del Mississippi. “Tengo una nueva forma de vivir” pregona en “Dont Ask Why”. Ritmos acelerados como en “Downward Road” o en “There Used To Be A River”, más pausados como en la canción que comparte con Jon Spencer o la joya que firma con la divina Laura Cantrell, “Too Late” (puro sonido Nashville de sombrero y Jack Daniels). “Where Did It Go” incide en el saloon y sus bailes, en la diversión y la risa. El disco se cierra con la canción que da nombre al álbum en dúo de nuevo con Laura Cantrell y el final de “It Don’t Worry Me”. Un álbum redondo, alegre y con mensaje vitalista. Ideal para tardes lluviosas y desastres sentimentales. Poder curativo.
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