Rigiéndose por ese terreno intermedio entre el rock y el emo que tan bien han tratado durante años bandas tan imponentes como Aina, The Unfinished Sympathy o Fromheadtotoe, o que ahora practican otros injustamente olvidados como Stole, lo de Storms To Come viene a cubrir algunos de esos huecos que de un tiempo a esta parte se formaron en la península.
Su regusto a Jawbox, más que nada por ciertas similitudes en las texturas sonoras y en algunas maneras de impostar las voces, podría ser una clara referencia con las que situar las intenciones de este trío; aunque bien mirado quizá sea un patrón que a los cántabros les venga algo grande aún. Sus canciones, pese a poseer cierto atractivo capaz de engancharte a las primeras de cambio, no han sabido hasta el momento encontrar una producción -y sobre todo la figura de un productor- como para insuflar la suficiente vida a este primer larga duración y con la que poder sobrepasar el listón de la corrección. Una vía directa hacia lo que todo grupo de rock con ínfulas y dejes a lo DC debiera poseer: emoción y energía a destajo. Y eso que aquí potencial hay. No les quepa duda.
That's the thninkig of a creative mind