Suecia se sigue mostrando como un reducto inagotable para todo tipo de pop. En el caso de los Perishers, oriundos de la norteña Umea, este pop debe entenderse en su vertiente más eminentemente clásica. Lejos de la energía, los sobresaltos o el lounge de compatriotas suyos, se decantan por los arreglos cristalinos, de corte casi mainstream y decididamente atemporal, ajenos a toda clase de modernidad.
Suaves, melancólicos incluso, trabajan el patrón de canción pop de cuatro minutos, en la zona baja del espectro en lo que a tempo se refiere (a la postre uno de sus lastres, por lo que supone de monotonía en el conjunto). Cercanos a unos Crowded House tristones, a un Eric Matthews sin arreglos orquestales pero con piano, o a unos Deacon Blue bastante menos ochenteros, The Perishers no deslumbran, pero dan en “From Nothing To One” (su debut) con unas cuantas canciones y melodías fáciles de retener. Ahí quedan para certificarlo “When I Wake Up Tomorrow”, “Someday”, “When I Fall”, “My Home Town” o “What We Once Had”.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.