En junio del pasado año Yung Beef publicó la notable primera de las dos partes en las que se iba a dividir la tercera entrega de su aclamada serie de álbumes “El Pluggg”. Casi ocho meses después está de vuelta con la segunda, el OVA 2, de idéntica duración (treinta y nueve minutos) pero distinto calibre. El desgobierno del granadino es un arma de doble filo y aquí en concreto se blande por el mango negativo.
En la primera parte Yung Beef creaba maquetas sonoras a escala real para luego regodearse en su destrucción, que ya no era interna sino externa, pues bien, aquí desde luego no ha llegado esa demolición y su onda expansiva no llega a incendiar nada del todo. Algunas buenas llamaradas como la flautísticamente oriental “Rip G Kalle Rip Godzilla” junto a los emblemáticos Hijos de Yayo, con frases como “la coca está virgen loco/sácale el pañuelo”, y que demuestra la mirada conocedora e inquieta de la cultura hip hop más allá del territorio patrio. Otra de las colaboraciones la firma un jovencísimo cubano en ebullición, Baby Maikol, en el reggaetón carnal de “Dale hasta abajo”.
El álbum incluye temas ya lanzados bastantes años antes como las reflexivas “Barbarian”, “Ansiedad” o “Intro Terminator”, esta última actualizada para la ocasión para abrir el proyecto con la voz introductoria del camarada Jamal Farruk y esos sonidos biteros que emula una interfaz digital en el campo de batalla con efectos de carga de proyectiles, motores y disparos. Todo esto estará activado de forma muy discreta a lo largo del disco, cuando no desaparecido, y esa es justo una de sus fallas en su cómputo general: el cable climatológico que conecta “El Pluggg 3 OVA 2” está medio pelado y empalmado sin fuerza, yendo a tirones y creando un álbum más irregular y menos curado sin la fortaleza estética y ambiental de la primera entrega. Por primera vez en un álbum de la serie aparece más de una canción de reggaetón, a la anteriormente mencionada se le suman “En el barrio de las flores” junto a Xiyo y Fernandezz y “Sentimiento”, más propias de proyectos de Fernandito Kit Kat que de este.
Lo mollar del disco está en la interesantísima triada de canciones “Lleno de ice”-”Flores de loto”- “El Patriarca”. Esta secuencia es la que mejor representa el clima beliciosamente introspectivo de la serie. En la primera regurgita ese registro vocal arrastrado entre minimalistas punteos de guitarra; en la segunda recae el protagonismo en una de las mejores instrumentales del disco firmada por 1Fonnt y Helz, cadenciosa y alienígena, con una especie de silbidos arpegiados; y la tercera, que sienta la atmósfera con la intro de un anime, con una barroca instrumental copada de efectos y que actúa como recordatorio, “Soy patriarca / de josear es lo que trata”.
Lo dicho, álbum con buenos temas, pero como conjunto descafeinado y deslavazado. Es muy probable que Yung Beef lance este año el esperadísimo disco conjunto con Cookin Soul titulado “Los Papasitos”, y ahí deben dirigirse las miradas.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.