¿No lo estábamos gozando con el retorno de los ochenta? ¡Pues toma veinte tazas! El nuevo disco de los anteriormente conocidos como Games, Ford & Lopatin contiene en abundancia todos esos elementos que hicieron de los ochenta una época musical maldita, hedonista y a la vez la mar de disfrutable: sintetizadores analógicos, melodías pegadizas, azúcar a cucharadas y un uso del vocoder que llega a resultar un tanto sonrojante en temas como “Break inside”, aunque si Kanye lo usó mucho más deliberadamente en “808’s & Heartbreak” y ahora está dónde está, no hay motivo para no perdonárselo a estos dos muchachos. Y es que de entre todos los nuevos cachorros de esta ola de renacida pasión por el pop electrónico de hace tres décadas, Ford & Lopatin son, sin duda, los más nueva oleros y, por qué no, los más plumíferos (sí, ¡más que Mirrors, Hurts o Wolfram!). En este nuevo proyecto Daniel Lopatin, aka Oneothrix Point Never, le deja las riendas en este proyecto a Joel Ford, miembro de Tigercity, que barre mucho más para su popera casa, aunque siempre dejándole cierto margen de interesante experimentación al bueno de Daniel. Una combinación que nos hará pasar grandes momentos durante este año.
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