Algo menos de dos años han hecho falta para ver publicado el segundo disco de los barceloneses Capros. Bajo el título de “A esta invitamos nosotros”, el grupo sigue la línea marcada en su carta de presentación. Lo hace con un trabajo que, para muchos, podría pecar de no innovar o de no suponer un cambio radical. Pero, realmente, esto no es algo que el proyecto necesite en estos momentos. ¿Por qué cambiar una fórmula que ha funcionado y que ha provocado que comiencen a ser tenidos en cuenta?
Sin embargo, con estas nuevas canciones se consolidan como una propuesta fresca, intuitiva y muy interesante dentro de la escena alternativa. Es más que posible que este disco no sirva para colocar su nombre en los espacios dominados por el mainstream, pero también es más que probable que no sea ni lo que buscan ni lo que quieren. Las letras continúan siendo uno de los puntos fuertes del grupo, llenas de ironía, guiños y crítica. Se burlan tanto de sí mismos como del entorno, bromean sobre cultura digital y los haters, reflexionan sobre el amor, las rupturas y el conocer gente, y hacen críticas sociales que van desde el consumo de drogas hasta los juicios apresurados hacia toda una generación. Esta variedad temática aporta capas de lectura que invitan a volver al disco más de una vez, descubriendo matices y detalles en cada escucha.
Para algunos oyentes hará falta más de una escucha para entrar en el mundo que proponen, y eso puede ser incluso un punto positivo, ya que el poso que dejan esas primeras escuchas invita a volver al disco para reafirmar la impresión inicial y descubrir nuevos matices.
.
Musicalmente, las guitarras siguen siendo reconocibles y los ritmos muy potentes, creando un conjunto de canciones que invitan a moverse gracias a un rock que suena muy accesible y sobre todo eficaz (“Peldanyos”, “FOMO”), con algunos arrebatos casi punk (“Cucharada cerebral”). El sonido tampoco muestra una evolución radical respecto a su debut, aunque la producción refleja un cuidado extra y muy medido. Se mantiene, en parte, un cierto toque sucio y muy de directo, que deja entrever lo que uno puede encontrarse cuando están sobre un escenario –algo que demostraron en La Demoscópica barcelonesa del pasado año.
Con todo, “A esta invitamos nosotros” se perfila como una obra accesible y directa, repleta de energía, humor inteligente y canciones pegadizas, capaz de mantener al público que ya conectaba con ellos y, al mismo tiempo, servir como carta de presentación para atraer nuevos oyentes al universo Capros.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.