Deberían sobrar las presentaciones, pero sospecho que Quicksand no son tan conocidos como otras bandas afines y coetáneas como Deftones. Suyos son dos discos emblemáticos como “Slip” (93) y “Manic Compression” (95), dos obras de cabecera para los amantes del post-hardcore y el metal moderno. Fueron y siguen siendo, en definitiva, la banda favorita de nuestras bandas favoritas. Ahora acaban de lanzar un quinto trabajo, “Bring On The Psychics”, una equilibrada combinación de urgencia e introspección.
“Bring On The Psychics” reflexiona sobre el paso del tiempo, sobre expectativas vitales y sobre la necesidad de seguir avanzando a pesar de los tropiezos. Así, la inicial "Get To It" funciona como una llamada de atención ("get yourself in focus”) y una recomendación: hay que despertar antes de que sea demasiado tarde (“time is running out”). Este corte insistente, realmente directo y pegadizo, marca el tono de un álbum que transmite la sensación de vértigo en piezas como “Crystallize”, un retrato de la ansiedad contemporánea marcada por la velocidad con la que pasan los días ("and the days go by so fast") y la incertidumbre constante ("anything could happen”). Entre una y otra, “Regenerate”, que versa sobre aprender de los errores y aceptarlos con humildad, con un curioso parón que desemboca en un estallido final de pura adrenalina (“balance, pride, humility”).
El presente “Bring On The Psychics” es el tercer disco de su segunda etapa, la iniciada en 2012 tras un largo parón. Y en estos tres primeros disparos, los miembros de Quicksand siguen demostrando una creatividad envidiable pasados los cincuenta años. Ahí está también “Supercollider” con ese adictivo diálogo entre un riff musculoso en las estrofas y un estribillo atmosférico que remite inevitablemente a Rival Schools, otra de las aventuras musicales de su cantante y guitarrista, Walter Schreifels.
Llega el sexto corte, “In Full Color”, y la banda que completan el bajista Sergio Vega y el batería Alan Cage consigue resumirse a sí misma con la ayuda del productor Jon Markson (Drug Church, Koyo, Drain, Samiam). Esta canción condensa la evolución de Quicksand desde el posgrunge hardcorizado de los noventa hasta ese post-hardcore cada vez más expansivo y emocional que define sus trabajos más recientes.
El tramo final del álbum reserva tres canciones incontestables. El trío levanta una auténtica muralla de sonido “deftoniana” en “Cool Guy”, mientras en "Moving Forward" viajan paradójicamente al pasado, hasta sus primeros conciertos punk en la Nueva York de los ochenta, cuando adolescentes con parches de Crass buscaban en aquella escena una identidad y casi una religión. También miran atrás en "Days You Run To”, una pieza pausada con ecos a Radiohead y Elliott Smith, y se preguntan quiénes eran realmente (“When we try to remember / Who we were yesterday”).
Los imponentes coros de la pieza que da nombre al disco cierran y elevan más si cabe la intensidad emocional de una obra que confirma a Quicksand como una de las bandas más influyentes de su generación, aunque el reconocimiento popular nunca haya hecho justicia a su legado.
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