Berlin Sessions
DiscosBrownout

Berlin Sessions

8 / 10
Adriano Mazzeo — 25-08-2020
Empresa — Fats Beats
Género — Funk

“Berlin Sessions” es la consagración de los emisarios del funk rock latino Brownout, un grupo que hace años viene dando indicios bienaventurados con sus trabajos tributo a Black Sabbath y Public Enemy y ahora presenta este disco de canciones originales que simplemente confirman un talento tan particular como necesario.

Para los desprevenidos, “Berlin Sessions” (llamado así debido a que fue producido por Steve Berlin de Los Lobos) seguramente conformará una sorpresa de proporciones, un aporte de frescura de eficiencia incontestable. El colectivo de Texas se sumerge en los más profundos planos de la psicodelia, haciéndote mover el esqueleto en algunos momentos y en otros dejando tu mente en un plano superior, haciéndola brillar en el imaginario desconocido.

Más allá de que la banda está pletórica, con sus metales perfectamente lustrados y sus percusiones dando señas de identidad constantes, buena parte de la responsabilidad de que este álbum posea numerosos aciertos recae en la tarea del multi-instrumentista Alex Marrero, quien aquí se muestra como un cantante tan sólido como sensible, expresando con profundidad tanto en inglés como en castellano.

El disco abre con “Somewhere To Go” y su base densa y casi cabaretera rompe el hielo con guiños a Jimi Hendrix y Funkadelic. El primer gran highlight es el segundo tema y primer corte “Nain”, una fábula en forma de latin beat que coquetea con el legado de la salsa dura vista desde un prisma intoxicado por la acción de algún mejunje de origen indígena. En “Seamus” las cosas se ponen aún más interesantes: es como si la alucinada banda de Santana de los setenta tocase un tema de Alice In Chains o Queens Of The Stone Age. Esa pesadez tan bien llevada a buen puerto se extiende en “The Zealot” en el que denotan la influencia que les dejó el proyecto Brown Sabbath de 2014.

El terciopelo aparece en “Upon This Rock” en la que Marrero se viste de Curtis Mayfield y la base lo acompaña con maestría danzando en clave lounge funk. “Hold Your Way” se arraiga en ritmos folklóricos para luego estallar en una nube de percepciones y sentimientos dóciles pero profundos. “In-Between” da blues rock progresivo, pasado por el filtro de unos metales que cumplen funciones percusivas pero también dictan el color de la melodía. El final llega con “After November”, un instrumental cinematográfico, deudor de la magia de Morricone, en el que las cuerdas y el piano toman un protagonismo inédito en este disco y no hacen más que cerrar un viaje muy bien balanceado, vertiginoso y sentido, versátil, antagónico a las formas musicales reinantes hoy en día; sencillamente genial.

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