De espirítu caótico, con teórica espontaneidad que inculca frescura al artefacto, expresándose en lenguajes que retuercen y torsionan en melodías extrañas de voces dobladas, raudo, fulgurante, climático.
White Circle Crime Club alertan de que es posible dar tumbos por el rock que nos es conocido pero sin necesidad de acomodarse. Simplemente observar como con un simple doblez, el rock, el pop, el emo, el post-punk o el kraut pueden transformarse en algo distinto, dar nuevas ínfulas de vida a lo agónico y servil, ser un ente aparte y preferir arriesgar a escoger un camino que no le sea propio (aun sus concomitancias con Sonic Youth). Por eso se explica, contrariamente a lo que nos diga el título, que “A Present Perfect” no sea un disco perfecto, pero sí un disco al que habría que prestar interés. Un segundo trabajo en que el cuarteto belga instaura sus particulares experimentos con el rock –inclasificables, estimulantes, oscuros- conviviendo dentro de una sinuosa curva llena de altos y bajos. Dudosa en ocasiones, pero muy válida a la hora de encontrar nuevos asideros con los que sobreponerse de la vulgaridad.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.