Nada menos que seis años llevaba esperando a Xoel López el público granadino. Tiempo que el coruñés ha dedicado a despojarse de artificios, mientras emprendía su particular ruta americana. Y la estampa es exactamente la misma que hubo en el extinto Sugarpop de 2006. La sala apipada de fieles de los que siguen el concierto con una sonrisa dibujada en el rostro. Mayoría de público femenino y buen rollito en general. Porque Xoel es tímido, pero posee el don de la ternura contagiosa. Algo que, sobre todo, funciona con ellas. El gallego traía las canciones de, “Atlántico” el resultado de sus estancias en Buenos Aires, Nueva York. Colombia, Uruguay, Chile, Venezuela, República Dominicana, Brasil… Uf, Xoel tiene mucho que contar. Y lo hace de forma amena, combinando el cantar con curiosos interludios donde reconstruye el cómo, el dónde y el porqué de la historia. Relatos de viajes.
Lo comprobamos desde el arranque con ‘La gran montaña’. Lejos queda el joven mod extemporáneo de la época en Mushroom Pillow. Xoel se ha doctorado en la autosuficiencia. Solo y sentado. Un cruce entre Luis Pastor y Jordi Evolé. Con una guitarra española, una pandereta en el pie, a veces el teclado (todavía se gusta en la épica anglosajona de ‘If things were to go wrong’), otras tirando de caja de ritmos y leves efectos de pedalera. Y el meloso agudo de su voz. En realidad, poco importa el formato. Sin duda, una de las virtudes del ex Deluxe es que siempre se disfruta más en vivo y en directo, y en la cercanía de una sala reducida, mejor.
Xoel subraya la vena de trovador. Reivindica a Paco Ibáñez, aunque, ay, en Granada no hubiese sobrado apuntar que ‘Canción del jinete’ pertenece a García Lorca.
También saluda al tropicalismo en ‘Caetano Veloso’. El único ejercicio de estilo, dado que lo suyo consiste en hallar personalidad y discurso propio en la inmensidad generalista del pop-folk. No obstante, aún se pueden adivinar referencias dispersas a los Smiths. Complicidad emocional en momentos como ‘Gigante’. Versatilidad en la reinvención imposible de ‘El asaltante de estaciones. Participación de la muchachada en los coros de ‘Hombre de ninguna parte’. Sin espacio para el aburrimiento, hay sorpresas en la hoja de ruta de Xoel López.
Creo que dejó bien claro que "Canción del Jinete" era de Lorca, incluso habló sobre él y comentó que sería increíble ver lo que podría haber hecho de seguir vivo.
joder si quedó claro!!! Habló más de García Lorca que de Paco!! Creo que Eduardo Tébar debe disculparse o cambiar el artículo, es un error!! Me parece que había ganas de decir algo "malo" de un concierto "perfecto". Yo a Xoel le doy un 10 por el concierto de ayer, al artículo un 5 raspao.
Eso de referirse a "ellas" me parece súper machista. Además si de algo puede presumir Xoel es de haber tenido siempre un público mixto
Sí que dejó claro que "Canción del jinete" era un poema de Lorca. Salu2
XOEL AYER FUE GRANDE EN GRANADA!!!!!!!!!
El artículo tiene muchos errores pero el concierto sí que fue la bomba
Muy de acuerdo, se nota cnduao un artista se encuentra a gusto, a pesar de lo arriesgado de estar una hora y media sf3lo ante el pfablico. A med tambie9n me faltaron himnos como Historia Universal (EL amor no es lo que piensas) o Los jf3venes mueren antes de tiempo, pero el concierto era de Xoel, afortunado me sented al escuchar tantos temas de su anterior aventura.En cuanto a lo de la banda no se9 que9 decirte, hay temas que lo pededan, pero quize1s no hubie9ramos disfrutar de algo tan edntimo y de un Xoel tan desnudo, ased nos quedamos con ganas de su prf3xima gira con la banda.En resumen, una gozada de concierto. Gracias por el comentario, nos vemos en otro concierto.Un abrazo