Territorios Sevilla celebraba su niña bonita y lo primero en lo que no podían fallar es en el aspecto organizativo. Se limaron las aristas de la pasada edición y la fluidez fue la nota caracteristica en un recinto que albergó cuatro escenarios y ofreció una programación exigente con las piernas. Una servidora se vio en la encrucijada de decidir qué ver, consciente de futuribles arrepentimientos sabia o incorrectamente, éstas fueron mis opciones.
En el discurrir de la parte histórica del festival, aquella que ha quedado encuadrada en el interior del Monasterio, Full presentaba "Bienvenido a Japón" entre su público, cuya entrega fue total, y un directo prometedor. En este comienzo seguí picoteando, visitando esta vez el escenario "de las chimenas" para presenciar qué tal acariciaba el soul con su guitarra Lolo Ortega, hallando una gran versión del "Fire" de Jimi Hendrix. Me camuflé entre los entregados fans de John Boy, ya que no podía resistirme a escuchar las nuevas canciones de Love of Lesbian; los potencialmente hits "Wio" o "El hambre invisible", lograron estar a la altura de "Incendios de Nieve" o "Las malas lenguas", que también estuvieron presentes, impregnando un concierto plagado no sólo de la antesala de "Los días no vividos", en el que recuperaron el hábito de terminar con "Algunas Plantas", alentando a una espiral de fin de fiesta. Pero sólo estábamos ante el principio. El genuino Kiko Veneno apareció en solitario, con un público abundante pero quizás menos de lo habitual por el tirón popular de los lesbianos; se echaron de menos los coros en ese tema brutal que es "Dice la gente", pero la banda fue incorporándose poco a poco hasta terminar con esos temas inapelables como "Lobo López", "Memphis Blues Again", "Echo de Menos". Durante los quince minutos de espera al siguiente plato fuerte de la noche tuve la oportunidad de observar brevemente a los locales The Milkyway Express, cuyo atronador ritmo impregnó al público del escenario Cadena Ser. Me alejé con "The Trucker & The Devil" en la cabeza. También comprobé cómo Tortoise siguen siendo artesanos del sonido que crean ambientes excelsos para los gustos más recatados, y su programación fuera de los gigantescos escenarios sólo hizo que fuera más disfrutable. Evidentemente, lo que tocaba luego era presenciar cómo Tricky despedazaba en Sevilla ese memorable álbum que es el "Maxinquaye", y lo hizo, y también "Sweet Dreams" de Eurythmics. Concierto desconcertante; se dedicó a dar esos golpes de boxeo característicos y enseñar músculo mientras alguien que no era Martina Topley-Bird soportaba la actuación de manera digna apoyada en una conjuntada banda, hasta que dos personas del público se avalanzaron sobre el foso, siendo reprimidos por la seguridad. Tricky los invitó a subir, y cuando los de seguridad estaban a punto de devolverlos a la marabunta, el de Bristol espetó un "si no los dejáis subir paro el concierto"... y allí que subieron una veintena de personas durante un par de temas. Luego todo se normalizó en parte y salvó un concierto que había entrado en barrena. Especialmente renombrable la versión de Mötorhead de "Ace of Spaces", pero mucho ruido y pocas nueces. El precedido mal sabor de boca -¿era necesario destrozar el "Black Steel"?- fue mentolado por el aura de Amaral, cuyo directo fue soplo de aire fresco. Eva y Juan compusieron un set collage en el que rescataron sus himnos más reconocibles por la masa, mezclándolos con los temas de su último disco, fascinando a los más escépticos. Codo con codo con los ex-Sexy Sadies Jaime García Soriano y Toni Toledo fueron meritoriamente de lo mejor de la noche. Aprovecharon para dar su apoyo a los universitarios sevillanos, en pie de guerra estos días contra los recortes en educación del Gobierno con con una versión en castellano del "Heroes" de Bowie.Y digo que Amaral fue de lo mejor de la noche porque el concierto de Los Enemigos fue uno de los momentos de Territorios Sevilla 2012. Y no solo por el excelente estado de forma de la banda en su regreso, sino por el de sus seguidores que poblaron el escenario Cruzcampo para comulgar de nuevo con los clásicos de la banda madrileña como si no hubiera pasado el tiempo. Y el tiempo pasaba pero la hora no fue impedimento para que Fuel Fandango se marcarse uno de sus juegos florales a base de ritmo, soul y pellizco. Con Nita ejerciendo de maestra de ceremonias, sensual, desgarradora y a corazón abierto desgranando ese álbum con solera interenacional y con momentos memorables como ese "Shiny Soul" con el que hicieron enloquecer al que fuera en otro tiempo escenario principañ. Fuego cruzado de Basement Jaxx Dj Set, con una sesión a la altura, y Tiga, este último más irregular a los platos, ¿dónde se quedó ese prometedor chico que salió de Canadá?.
Guadalupe Plata calentó el ambiente nada más empezar el sábado. El escenario "chico" se llenó de personal ávido de su blues pantanoso, y ellos simplemente hicieron que todo fluyera por él a través de la ortodoxia de Perico de Dios (de ahí le vendrá el don) y hasta sus berridos eran agradecidos por esa masa humana que se formó bailando como si no hubiera un mañana a base de los zarpazos de esos temas alargados hasta la extenuación como "El Boogie de la Muerte" y "Gatito"; pocas veces unas cuerdas transmiten tanto llevándose a su terreno un cover de "La Pared" del maestro Bambino. Tuve tiempo de atisbar "Para cuando no estés", uno de los adelantos del flamante nuevo álbum "Santacruz" de Súpersubmarina, pero creí necesario huir al escenario Brugal, dejándome guiar por el pálpito que me daba la presencia de Pájaro en Territorios. Este pistolero solitario vació el cargador de "Santa Leone", rock en estado puro fronterizo y elegante. Y del Pájaro a la Iguana. Con su melena de mechas rubias, su musculatura imposible y las guitarras afiladas, cortantes diría yo, de los Stooges, Iggy Pop se movía por el escenario como un animal encerrado que buscába la salida. Finalmente la encontró con "I Wanna Be Your Dog"¿como no?. En el escenario de al lado, unos trajeados Lori Meyers hicieron gala de un concierto cargado de buen oficio. El momento llegó con el dueto de Noni y Chino de Supersubmarina cantando al unísono "Tokio ya no nos quiere". Como regalo, una versión de "Todo es de color", de Lole y Manuel. Fuerza y dinamismo en los temas que nunca deben desechar, como "Mi realidad", "Luciérnagas y Mariposas" y "Rumba en atmósfera cero". El competir en horario con Iggy no flaqueó la asistencia y los granadinos se dieron otro baño.
Maravillosos !!! (chk chk chk), mi gran impacto de la noche. Adrenalina desde el minuto cero con un Nic Offer al que se le hacía pequeño el escenario Territorios, bajando al foso en más de una ocasión. Toda una lección de puesta en escena, brillante y de impronta personal. Por su parte Maga es uno de esos grupos que, aún viéndolos en multitud de ocasiones, no puedes reprimir el acercarte a escucharlos si los tienes a dos pasos. Y siempre se agradece esa entrega, esa perfección y esos setlists que están regados de toda su ya extensa carrera y que te regala temas desde "Despide" pasando por "Astrolabios" y su final de traca para estos tiempos "El ruido que me sigue siempre"; jugaron en casa y lo sabían. Acertadísimos Zombie Kids con "Face", removiendo a los que aún teníamos ganas de más, dándole a la noche un acabado de rave y oídos colapsados hasta hoy.
yo estuve alli. Me parece bastante acertada la crítica, pero echo de menos algunos grupos, sobre todo los reyes del festival de este año: Buraka son Sistema. Desde el segundo 1 contagiaron el flow y nos metieron el ritmo en las venas. No podías parar, es que ningún tema daba tregua. Los mejores
Me ha sorprendido lo que se dice aquí sobre Tricky, pero cuando he visto lo que se ha escrito sobre Amaral lo he entendido; el redactor no tiene ni puta idea de música. Los Amaral no hacen NADA que no hayan hecho, ellos u otros, numerosas veces ya. Pensar que pueden "fascinar" es absurdo.