Complicado echar un repaso completo a todo lo que nos ofreció esta nueva edición del festival más emblemático dedicado a la cultura electrónica. Si tuviéramos que destacar algo de la primera jornada posiblemente nos quedaríamos con la actuación de Pan Sonic, la presentación en el Village de Chacho Brodas (Dj Griffi y sus amigos, que consiguieron más divertir que convencer) y la rocambolesca propuesta de Internet2 (una psicodélica one man band con clarinete y unos teclados a pulsar a base de pisotones). La jornada del viernes empezó con mejor suerte. Comenzamos al ritmo del techno dub del madrileño Vasco Ispirián en el SonarDôme mientras esperábamos el momento del inicio del concierto de El Guincho, que tras la caída del cartel de los africano Konono No.1 había sido requerido en formato live act por la organización para solapar dicha ausencia con el show que había ofrecido la noche antes en una sala barcelonesa. Acompañado por su amigo Ryan, de los australianos The Ruby Suns, ambos repasaron algunos temas de sus respectivos últimos discos, “Sea Lion”, y el alabado “Alegranza” del canario ya universal. El escenario Village se convirtió en una auténtica pista de baile, con muchos guiris convertidos ya en fans del de Discoteca Océano desde ese preciso momento, bien por él. Minutos después, en el Hall, la norteamericana Tender Forever nos regaló un coqueto directo de indietrónica de juguete con homenaje “rollo bollo” a Beyoncé incluido. Una actuación tan divertida como la que presumíamos a Daedelus en el piso de arriba, en el Dôme, pero que se quedó en eso, en una intentona incapaz de superar el mal sonido de ese escenario, algo que sufrieron también los británicos Deepchord, quienes sufrieron en su impoluto sonido las penurias de un soundsystem bastante pobre. Funcionó a la perfección el directo de Yo Majesty, a medio camino entre el hip hop old school (en las rimas) y la electrónica quebrada y sucia de vocación grime. Rindieron fugaz tributo a Salt’N’Pepa y dejaron claro que había madera. Una sorpresa fue la enérgica actuación conjunta del trío Za y del cuarteto Nisei. La primera en la frente y la piel de gallina ante la descarga de energía del primer tema (“Ceaucescu” de Za) y del último (“Aquest joc” de Nisei). Y encima sin atravesar los Pirineos. Ya en la Fira, con la luna llena sobre nuestras cabezas, comprobamos para empezar como el concierto de Yelle nos mostraba las tablas ya adquiridas por una artista en ciernes, pero con buenas maneras sobre el escenario y hits incontestables en directo, como esa versión del clásico oculto francés “A Cause Des Garcons”, que puso patas arriba el Sónar Pub. En el SónarClub, Madness no defraudaron a sus acólitos (que eran muchos) y repitieron prácticamente el show ofrecido en el FIB Heineken. Su presencia en el festival era discutible, su lugar en la historia no. Intenso fue el directo del inglés Shackleton en el Lab, con su dubstep oscuro de guiños technoides, dentro del showcase de la BBC Radio One. Tras el paso al Club a ver a unos Justice que disfrutan ya de un directo rodado y de una puesta en escena digna de ser elogiada, tras su cruz luminosa y sus filas de falsos amplificadores Marshall. Las dos partes de “Phantom”, “D.A.N.C.E.” o un remozado “We Are Your Friends” vía sampleado de Klaxons hicieron el resto. Tras ellos, Boys Noize repartió cera para dar y tomar con la efectividad que le caracteriza. En el Park, un inspirado Ewan Pearson despachaba un tech house muy groovy y bailable calentando la pista a unos Hercules And Love Affair carentes todavía de rodaje sobre las tablas, aunque con una banda y unos argumentos vocales en su frontwoman que nos hicieron disfrutar gastando suela de zapatilla. Y eso a pesar de la ausencia de Antony. El final de la noche se repartió el protagonismo de un genial Theo Parrish, que sorprendió en el Lab por su selección de funk rock y disco y del inmortal Frankie Knuckles, que siguió su ya habitual línea selectora de house vocal potente y dinámico. El sábado, pasado ya el mediodía, el maño Dj Birdy nos recibía en el Dôme con ritmos reposados muy propios para el momento del día. Los norteamericanos Matmos, abajo, en el Hall, ofrecieron un directo asentado en los nuevos temas de su álbum “Supreme Balloon”, y un repertorio audiovisual que les situó en uno de sus directos más freaks y alocados. Pop, ruidismo, música disco pasada por filtros de ritmos rotos… hubo de todo. De nuevo al aire libre, y esta vez en el Village, las chicas de Northern State nos recordaron con su animoso directo por qué han sido producidas por Adrock de Beastie Boys, y es que lo suyo suena entre un R&B naïf y un rap de vieja escuela de inspiración más que clara. Como lo es la de Iván Palov hacia su musa Cosey Fanni Tutti. La voz de la ex Throbbing Tristle resonó en el Hall en un experimento que tiene más de curiosidad que de realidad. Los alemanes The Field, mientras tanto reivindicaban el techno colonés de raíces ambient de su interesante “From Here We Go Sublime” entre el calor y el sudor de los bailes del respetable, quién también bailó de lo lindo con el skwee de los suecos del sello Flogsta Dancehall, punto y final, en el Dôme, a la tarde del sábado. Por la noche, el Club de la Fira 2 se tiño de techno-pop con un más que correcto show de Yazoo, que concluyó con “Situation” y “Don’t Go”, como no podría ser de otra forma. El británico Jimpster demostró en el Lab por qué el deep house esta de moda con un set de tronío. También poderoso fue el live de unos Soulwax a quienes no es de extrañar que reclamen en medio mundo. Lo suyo no es un directo, es la mejor “disco móvil” posible dentro de la electrónica indie. Eso en el Club, porque en el Park, Dj Medhi y A-Trak se marcaron una sesión donde hubo de todo, desde new rave a acid house pasando por favela funk. De vuelta al club, destacar los directos de Radioactive Man, con unos breaks potentes y bailables y un Clark algo desubicado por las altas horas de la madrugada, pero cumplidor, aunque más cañero de lo habitual. X-102, el proyecto conjunto de Jeff Mills y Mike Banks, demostró que tiene bisos de continuidad en un directo muy serio de Detroit techno contundente y con sabor a vieja escuela. Bien entrada ya la madrugada, la cosa era terreno de los Dj’s, de un inspirado Villalobos y de un Efdemin que sorprendió a muchos poniendo el broche de oro al showcase de su sello, Dial, y a un Sónar intenso y cien por cien disfrutable.
hola me podrian decir aque hora esta este canal live,estoy en ldoerns y se que la diferencia de horario es de 6 horas pero esque no importa la hora que lo busque siempre esta off air.AYUDA PORFAVOR soy de cali y me encantaria poder verlo-el canal.gracias.