Pop, punk, psicodelia y cercanía
ConciertosFestival Santas Pascuas

Pop, punk, psicodelia y cercanía

7 / 10
Oswald Tanco — 09-01-2026
Fecha — 26 diciembre, 2025
Sala — Zentral
Fotografía — Amaia Guelbenzu

Santas Pascuas presentaba este año un cartel sin nombres de relumbrón, pero con una sólida clase media a la que conviene prestar atención. Quedan ya lejos aquellos años en los que el festival sorprendía con grandes nombres de la escena indie —y no tan indie— en un periodo prácticamente huérfano de competencia. Durante las fechas navideñas, tradicionalmente marcadas por la pausa en las giras y la escasa programación de conciertos, la organización podía moverse con mayor comodidad y programar en aguas menos transitadas por las agencias de management y los grandes circuitos festivaleros.

La feroz competencia actual en la industria musical ha hecho cada vez más complejo mantener un festival con una línea estilística tan concreta y marcada. Aun así, el festival ha sabido sortear la dificultad con incorporaciones que, sin ser grandes reclamos en fechas fuera del periodo navideño, se sostienen gracias a la confianza que el público ha depositado en la cita a lo largo del tiempo, logrando que las dos primeras jornadas registraran buenos números de asistencia.

En esta ocasión, y tras el lleno el día 25 de diciembre de Bizardunak y Aphoteke, llegaba el turno de Exnovios y Parquesvr. Los primeros regresaban a Pamplona después de un tiempo prolongado de silencio, presentando su flamante nuevo disco "Fin". Parquesvr, por su parte, volvían a la ciudad tras un primer fogueo a principios de año en la sala Txintxarri, donde colgaron el cartel de todo vendido.

Con el público aún accediendo a la sala comenzaba a sonar “Naves Misteriosas”, uno de los cortes más destacados del nuevo álbum de Exnovios. Un tema compartido con Parade que ejemplifica a la perfección ese lado sesentero a medio camino entre Beach Boys y Ronettes de su último trabajo. Los Exnovios de 2025 suenan ahora más próximos a la psicodelia pop española que a las influencias foráneas de trabajos anteriores, logrando que el amplio abanico de referencias que manejan termine sonando inequívocamente a ellos mismos. Buen ejemplo de ello es la versión de Psychic TV, “Godstar”, fiel al original pero perfectamente integrada en el universo sonoro de su último trabajo.

El concierto se desarrolla con corrección, aunque condicionado por un volumen ambiental elevado: el murmullo constante del público, con la sala llena, termina interfiriendo en el disfrute de una propuesta que, sin ser de cámara, sí requiere cierto grado de atención. El tramo final rescata temas de su anterior etapa como el viaje psicodélico de “Luz, espacio y tiempo” y “Llévame a casa”. Un concierto más que digno que quizá no haga plena justicia a la excelente producción de "Fin", pero que confirma lo mucho que se echaba de menos a la banda sobre los escenarios. Volver a verlos en directo siempre debería ser motivo de celebración.

Tras el speech inicial de Jesús Gil por los altavoces, salía a escena Parquesvr. Sus 62 conciertos en un solo año y el hecho de haberse recorrido la península prácticamente cada fin de semana han convertido a la banda en una máquina perfectamente engrasada. Quienes ya los vimos a principios de año en una sala más pequeña podemos dar fe de ese rodaje.

Desde los primeros compases de “Que te pares” y “Que arda Madrid”, con esa socarronería que remite a Sleaford Mods pasada por el filtro castizo de Javier Ferrara, convertido en el objetivo de todas las miradas, queda claro que el concierto no tendrá tregua. “Ansiedad” dispara ecos que van de Rage Against The Machine (¿o Def Con Dos?) , mientras que “Tu nombre es una puerta por cerrar” se confirma como uno de los grandes momentos de su discografía: una canción para cantar con el puño en alto que en directo suena tan contundente como en el disco.El recorrido por terrenos post-punk llega con “Arde, quema, duele”, y la sorna vuelve de la mano de “Juancarlista”, con un tono cercano a Lendakaris Muertos y un coreo colectivo que evidencia la conexión con el público.

Y es que la vía ácida de los madrileños parece haber calado hondo en Pamplona. Pocos grupos de la escena alternativa-indie, dentro de esa siempre difícil clase media, pueden presumir de congregar a tanta gente en una ciudad tradicionalmente poco dada a lo indie. Baste recordar las dificultades de otras propuestas como Alcalá Norte para llenar aforos similares. Probablemente su éxito resida en haber sabido poner banda sonora a la vida moderna, en no tomarse demasiado en serio a sí mismos y en articular una propuesta que bebe tanto del punk como de guitarras con más profundidad. Un cóctel ganador que les permite sumar seguidores de casi cualquier tribu urbana —si es que aún quedan—. Además, Parquesvr no solo tocan: invitan al público a su fiesta y se ríen con él. Ahí están la latinada de “Pero” o “Almodóvar Amenábar”, con interacción constante y un espíritu que bien podría emparentarse con Ojete Calor.

Para el tramo final quedan algunos de sus temas más reconocibles: “Todos menos tú”, “Satisfyer” y el desmadre definitivo de “Lance Armstrong”, con jóvenes ataviados con gorras del Reynolds en primera fila entregados a la causa. Parquesvr pueden convertirse en el perejil de todas las salsas festivaleras del Estado… o, siendo más precisos y honrando la portada de su último disco, en los garbanzos imprescindibles de cualquier buen cocido.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.