Riesgo y belleza
Conciertos

Riesgo y belleza

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17-07-2013
Empresa — Palm Fest
Sala — L’Hospitalet de l’Infant
Fotografía — Luis Pérez Contreras

El ronroneo del mar muere a manos de Mina Coto, como si lo hiciera entre las flores. La nostalgia reverberada que construye “Fragmentos”, su renovador trabajo, da el pistoletazo de salida a los directos del Palmfest, un festival manufacturado, lejos de las grandes ambiciones económicas y que se permite el lujo de conservar una personalidad que husmea entre el gusto y el riesgo.

En Hospitalet de l’Infant el asfalto ya no quema. Islandia Nunca Quema lo americaniza, lo dignifica para convertirlo en una especie de Ruta 66 que nos conduce por su cálido repertorio. Los tarraconenses nos presentan una amalgama selecta. Aprecian la faceta costumbrista y guitarrera de Sonic Youth, rescatan la apariencia más pulcra de Yo La Tengo. La voz es un smoking custodiada por dos guitarras de honor. El rock se apodera de la noche del viernes. Antes, Marina Gallardo alumbra sombras exquisitas de los inicios de Cat Power en un directo algo insensible, aunque musculado. Corizonas toman el relieve. El resultado de la unión de Coronas y Arizona Baby proyecta una banda visualmente superpoblada en el escenario y que practica un rock perfectamente ejecutado pero viciado y algo distante. Coronan su directo con una versión (entre muchas otras de Black Sabbath o Electric Six) demasiado obvia de “Wish You Were Here” de Pink Floyd.

The Mary Onettes descienden sobre el escenario principal del Palmfest. Los suecos, que mantienen un idilio con Tarragona, presentan un directo muy oxigenado. Los esqueletos de sus canciones, que beben en parte del debut de Coldplay, se visten de atmósferas muy Echo And The Bunnymen y los teclados celestiales de The Cure. El pop gustoso y elegante de los suecos da paso nuevamente al rock canalla y castizo de Doctor Explosion. Energía y transgresión entrada la madrugada que conecta como un rayo con el público. Momento álgido de la primera ronda del Palmfest.

El segundo asalto arranca sesentero. Son Les Sueques, un grupo naïf que enseña su lado más pueril para contraatacar con una vertiente gamberra y sexual. Empiezan frías, poco acostumbradas a los grandes escenarios. Recuperan aliento y seguridad y fabrican perlas velvetianas como “Mirall”. Rusos Blancos completan el aperitivo. Pop académico con letras autoflageladoras, especialmente las de su último trabajo, “Tiempo de nísperos”.

Joan Pons rasca los primeros acordes en su ahora inseparable eléctrica y el público se agolpa como hormigas delante del escenario. El músico ilerdense ha revolucionado su propio proyecto, El Petit de Cal Eril. Renovación de ciclo y de banda, de sensaciones para apuntar a un optimismo que convive con su particular forma de cocinar letras rurales. Pons se mueve por el centro del escenario como el director de su propia banda, cómplice con ellos, sustentándose en la compañía de tres vientos para apelmazar, crecer y curvar sus canciones. “La figura del buit” le consolida como uno de los músicos más talentosos del panorama catalán.

El ambiente despega y se enarbola. Turno para Austin TV. Fantástica elección para el momento justo. Los mexicanos inundan el recinto con un rock progresivo insaciable. Todo músculo y actitud contagiosa. Chavo tira de populismo para ganarse al público, que se entrega a la banda.

Hora de los daneses Reptile Youth, que superan las expectativas de ser un mero termo para mantener el ambiente. La banda que lideran Mads Damsgaard y Esben Valløe sorprende con su pop magnético y bailable. Pianos juguetones y percusión funk. Damsgaard está eufórico. Salta las vallas de seguridad y pulula entre el público con actitud punk. Los escandinavos tocan a piñón, pulso acelerado y constante. Redondean un directo memorable con una actuación por encima de un público anonadado. Y ahora sí, Delorean cierran el Palmfest por todo lo alto. Los vascos son ya un producto internacional, sobrado de credenciales y con un directo forjado, lejos ya de la adrenalina que ofrece el momento de ascensión de cualquier banda, pero que a cambio ofrece un paisaje musical repleto de matices, relieves y perfección, propiedades muy acordes al Palmfest.

Un comentario
  1. hola soy marcos de parane1 entre rios, Marley me guarstia poder participar del programa y con la plata que pueda llegar a ganar viajar: Quiero conocer peru, chile, bolivia, brasil, colombia, venezuela. Soy un estudiante de arquitectura y se que este viaje va a ser positivo en mi carrera y la vez poder aportar a la misma. gracias

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