La playa, el sol y la música hicieron eco del festival más esperado del verano meridional. Con pies de plomo se posaba, a orillas ejidenses la primera edición del Ola!, más de diecisiete mil personas acudieron al reclamo de un cartel encabezado por Björk. La princesa de hielo, no tan gélida ya, creó el delirio entre la populosa legión de seguidores que se desplazaron hasta el poniente almeriense con el pretexto de verla quizás por última vez. Otros atractivos de la jornada estaba representados en Massive Attack y su trip-hop electrónico, con un directo crudo y contundente aunque sin ninguna novedad respecto a anteriores visitas y la belleza coral de Golfrapp que, bajo el Castillo de Guardias Viejas, puso una vez más toda la carne en el asador. En el programa maratoniano del Ola! también Editors pusieron pie firme en el escenario aclarando como suena un grupo en directo, así Kula Shaker embistieron con sus clásicos de siempre al igual que Starsailor, a ritmo de guitarras melódicas, todo esto amenizado por el pop electrónico de St. Etienne o MGMT, que dejaba paso a una noche mas bailona al ritmo de 2manydj’s con Soulwax o Digitalism. Un prototipo de festival del siglo XXI en el que se unieron indie pop-rock y la electrónica mas avanzada con un ambiente inmejorable. Arrancó esta primera edición a las cinco y media del viernes de la mano de Niño Malalengua. La banda madrileña de rock nos fue quitando el salitre con sintetizadores analógicos a base de pop rock. Islands inauguraron la carpa Movistar con su pop multiinstrumental que sonó más acelerado en los últimos temas, a su vez Jape había comenzado a mover las cabezas a ritmos ochenteros con guitarra y teclados de Riche Egan, daban salida a una de las bandas revelación del año, MGMT, con su espíritu festivo y colorista fueron subiendo los termómetros a ritmo de su original pop-psicodélico, detonando en “Time To Pretend” que secó las gargantas de los presentes. Combinando una mezcla entre lo acústico de la guitarra y los preciosos vocales de Walsh, Starsailor cautivaron a su público en “Love Is Here” o lo enloquecieron en “Faith Hope Love” demostrando mantener un buen directo. Llegaba la hora de volar con las melodías eléctricas de Goldfrapp, que estuvieron un poco sobrios empezando con “Little Bird” y terminando en “Caravan Girl”, estancándose así en un poco descafeinado último disco. Al grupo neoyorquino Ratatat le crecen fans por todos lados y es ese hechizo, unido a la destreza del directo, lo que consigue que su indietrónica instrumental enloquezca a la gente tatareando sus sonidos como si de letras se tratase en “Shempi”, “Mumtaz Khan” o las más coreada “Seve”. Con banderas del Tibet y todo el público congregado en un escenario empezó el concierto más ansiado. Una enérgica Björk y su pop futurista dio un repaso por todos sus discos con “Hyper-Ballad”, “Pluto” , ”Pagan Poetry” y ”Joga”, todo un verdadero orgasmo melódico estallando en un sonoro “Declare Independence” que dejo al respetable extasiado. Tras ella, nos llegaba el tiempo de pasarnos por el Walkman Stage para sumergirnos en la nostalgia de un trip hop abanderado por Massive Attack que abrieron con la voz de Stéphanie Dosen, con los ritmos sincopados del hip hop y a la reverberación hipnótica del dub entre unas gigantescas proyecciones. Así nos mostraron el eclecticismo de su último álbum sin olvidarse en ningún momento de su sonido más clásico. Mientras, unos experimentados Kula Shaker en su vuelta a los escenarios daban las gracias al poco público por asistir a su actuación, pese a coincidir con otras actuaciones. Editors, con un potente, sólido y mágico directo, nos hicieron vibrar al ritmo de canciones como “Smokers Outside The Hospital”, “Well Worn Hand” y “Bones”. Los momentos mas álgidos de la noche los ofrecieron sin duda Digitalism y su atronadora batería de hits bailables. Los alemanes destaparon por todo lo alto la noche electrónica del Ola!, que remataron con su humor característico 2manydj’s y Soulwax, que sin sacar las guitarras cerraron dejando un gran sabor de boca el Walkman Stage. Destacar también la impecable sesión de D.A.R.Y.L.. Para terminar, los supervivientes deambularon hasta el escenario LO.LI.TA, para disfrutar de Cut Copy, el trío liderado por Dan Whitford, terminó de rematar al público con “So Haunted” o “Hearts On Fire”, y se mostraron a caballo entre la sensibilidad del rock electrónico más alternativo y los pegadizos ritmos de baile en su Dj-set. Estos son algunos apuntes sobre el nacimiento de un nuevo gigante festivalero en nuestro país.
I'm impesserd. You've really raised the bar with that.