Monsters Of Rock
Conciertos

Monsters Of Rock

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28-06-2006
Empresa — Gamerco/Rock´n´Rock/Ayuntamiento de Zaragoza
Fotografía — Archivo

En el recinto se vio a lo más granado del personal heavy, con todas y cada una de sus variantes, desde lampiños chavales hasta familias con bebé luciendo camiseta de Iron Maiden. El recinto escogido fue la Feria de Muestras de Zaragoza. Primal Fear abrieron la edición alrededor de las seis de la tarde, con todavía el calor del desierto circundante apretando. Eso no hizo que el bastante público ya presente alentase a los alemanes, sobre todo las nuevas quintas. A continuación aparecieron Saxon, entonando como contundente inicio, un “Motorcycle Man” que sonó deslustrado, no por la energía del grupo, sino más bien por una mala administración de los 350.000 watios de sonido por parte del técnico de la banda, lo cual no se arregló hasta pasada la mitad del show. A pesar de ello, los británicos dejaron una agradable y fuerte huella en las orejas de los asistentes, siguiendo con himnos como “Crusader” durante casi una hora. Apocalyptica deberían, en principio, haber tocado en el lugar de los anteriores pero, debido a un apretado viaje desde Suiza, donde acababan de dar un concierto, cambiaron los papeles con los británicos retrasando la actuación. Los cuatro violonchelistas del metal aparecieron delante de cuatro lápidas de atrezzo enormes, a modo de tronos, complementados por un batería y tocando un repertorio que ya casi prescinde de las versiones que les dieron la fama. Dieron la imagen de la velada al coincidir la puesta de sol sobre el escenario con el devenir del concierto. Impagable momento (nunca lo hubiera imaginado) en el que uno de los músicos ofreció un solo con el instrumento en la espalda, provocando el delirio entre las primeras filas. La presencia de W.A.S.P. fue más bien de rebote en el Monsters of Rock, pues derivó de la caída de cartel de los rockeros Motörhead. Si bien en los ochenta fueron conocidos por sus provocadoras escenificaciones en directo, hoy se dedican a hacer conciertos crudos, directos al estómago. Para algunos fueron enormes esa noche, para otros quizá pecaron de falta de intensidad, aunque cuando sonó “Wild Child” se unificaron impresiones entre el respetable. Y apareció la serpiente blanca en el escenario. Los hombres de Whitesnake, David Coverdale al frente y con ganas de contentar a todo fan, cumplieron con todo cliché rockero en su show. No faltaron éxitos como “Crying In The Rain”, “Here I Go Again” o el imprescindible “Is This Love?”. Para haberse hecho daño fue el solo de batería con las palmas de las manos que protagonizó Tommy Aldridge como un auténtico animal de escena. Para terminar, Scorpions salieron dispuestos a rematar la faena. Quizá con más energía que los anteriores, pero algo carentes de definición en el sonido. Klaus Meine, algo falto de voz pero con ganas de divertirse gritaba: ‘¡España rocks!’ entre salto y salto, y Rudolf Schenker, pletórico a la guitarra (cincuenta y siete añitos ambos y como chavales, señores) controló todos los detalles de las canciones. No faltaron temas como “Winds Of Change’ (más mecheros) y el potente “Don´t Believe Her”. Monsters Of Rock dio cuerda a un género inextinguible, lástima que el hecho de ser en domingo restase entradas vendidas, y que siete euros y medio por litro de cerveza no es un precio popular ni por asomo

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