Monkey Week, mono dosis
Conciertos

Monkey Week, mono dosis

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12-10-2012
Sala — Diversos escenarios / El Puerto de Santa Maria
Fotografía — La Inesperada Sol Dual:JM Grimaldi

"Perdona, ¿dónde has pillado la libretita ésa?". La miras a los ojos tristes, al pelo despeinado, estás a punto de sucumbir para darle el tuyo pero lo piensas mejor. Esto es una larga prueba y te quedan quince horas por delante. Quince horas en las que todo puede cambiar con un WhatsApp, con una llamada. "Ven, esto está que arde y te lo estás perdiendo". Ya lo dijimos el año pasado, si para el segundo día del Monkey Week has despistado tu "Manual de Supervivencia" estás perdido. Más de cien conciertos celebrándose simultáneamente en los trece escenarios pueden ser una prueba muy dura si te has quedado sin itinerario. De eso saben mucho los capillitas, que en la música también los hay. Porque en el Monkey Week un local, un equipo de sonido, la buena o mala tarde de un solista, puede cambiarlo todo y, para estar ahí, es imposible andar sin mapa. Las miles de personas -en su mayoría músicos y profesionales del gremio- que durante el fin de semana se trasladaron al Puerto de Santa María desde todos los puntos de España tenían, un año más, la dura prueba de escuchar todo lo posible, de conocer todo lo posible, de no perderse -por error de planificación, despiste o elección- ese momento mágico del que todos hablarán al día siguiente, gafas de sol por delante, en una de esas terrazas soleadas de la Rivera del Marisco. Esos espacios cegadores en los que el uniforme festivalero -pantalón pitillo, camiseta o chaqueta negra- puede terminar asfixiando al más purista. Si esto no tiene algo de místico, que venga dios y lo vea.

El Monkey Week 2012, el de la crisis, el de replanteamiento, terminó siendo un éxito con su cartel arriesgado en el que brillaban por su ausencia los nombres epatantes y los reclamos, con su formato reducido a dos días y poco y sin el escenario del Monasterio. El jueves por la noche, en mitad de una ciudad que parecía vivir una velada de agosto, la sala Mucho Teatro se abarrotaba para las propuestas poco clasificables de Za!, LisaböPony Bravo Gipsy Aliens  en la Fiesta Jägermeister. Un cartel con el que pocos festivales se atreverían a dar el pistoletazo de salida que abrió boca para dos días más especializados que nunca. "No hace falta que nos des explicaciones, si somos todos músicos", llegó a presumir alguno desde el público.

La resaca de la fiesta se sintió al día siguiente cuando en el Teatro Pedro Muñoz Seca sólo una veintena resistían -o quizás se incorporaban frescos como rosas- al concierto de Xoel López, el primero de los tres con los que certificaba que él era uno de los nombres fuertes del cartel de este año. Temas de Deluxe y 'Atlántico' se daban la mano enlazando letras como 'Reconstrucción' o 'La gran montaña', aquí guitarra, aquí armónica, aquí silbido, aquí ukelele, en un concierto cercano e íntimo como solo el Monkey puede permitirse. El potente sonido de los portugueses Good Weather for Ducks -veinteañeros extra motivados con muchas ganas de aporrear instrumentos- también en el teatro y la primera y mejor aparición de los venezolanos Farmasloop en el escenario de la Plaza Alfonso X -una pena que su propuesta distinta y contagiosa se dejara para la mañana- sirvieron para desperezar a los que llegaban de la noche anterior y también a los recién incorporados.

A primera hora de la tarde, quizás porque la sobremesa de la gastronomía de El Puerto hay que torearla sin respiros, el teatro acogía la sorprendente y desvergonzada propuesta de Lorena Álvarez y su Banda Municipal. Una inteligente y provocadora revisión del folk de verbena que consiguió hacer bailar jota y reunir a golpe de pandereta y castañuelas a un buen puñado de gente entre las que rulaban la botella de anís y los estribillos de aroma rural. "¿Que me caso, que me casaré?", entonaba Lorena con su sonrisa amable, su voz melosa y su retranca "tradicional sexy". Esto sí que es punk. 

Unos minutos para ver el comienzo de las Prin La Lá y cambiar de escena y escenario en una de esas decisiones trascendentales tan propias de este festival, sirvieron para disfrutar de algunos de los acordes de la chilena Soledad Vélez en el apretado ático del Bar Santa María donde había que encajarse para poder disfrutar del sonido depurado de otro de los aciertos del cartel. Un salto a El Cielo de Cayetana, cuya anarquía horaria permitía relajarse el guión oficial, permitió a algún rezagado escuchar la épica treinteañera del pop de Hans Laguna antes de saltar a uno de los conciertos más esperados del festival. Los granadinos de Napoleón Solo, en su único pase en el Monkey, consiguieron abarrotar el Scala Lounge y arrancar los afectos de un público que coreaba temas como 'Desastre nº1' o 'Antes de que ocurriera'. Se había optado por la opción grupie de ahí que la siguiente parada tuviera que ser la Milwaukee y unos Maga breve pero intensos que fueron escalando enérgicamente su repertorio hasta volver a subir a los All La Glory para entonar juntos 'The Weight' de The Band.

Breve pausa para alimentar el cuerpo -que en El Puerto es como alimentar el alma- y salto de nuevo hacia la plaza, donde La Suite Bizarre arrancaba los saltos de un público, ahora sí, entregado a la causa. Un público tan 'ready' que hasta parió un par de espontáneos. Antes de correr al Mucho Teatro, un parón irresistible en el Mondongo para rendir honores a Chiqui Fly y comprobar no sólo que las viejas glorias del rock nunca mueren, sino que son capaces de dar lecciones de batería sin baqueta. El bar acogió el respeto de una treintena de almas que sacrificaron el comienzo de Hola a todo el mundo en el Mucho Teatro para rendirse ante este grande. Y es que que tal era el lleno esa noche de la sala más grande del festival que intuimos más que vimos a los madrileños y nos rendimos, ya con espacio para respirar, al exquisito sonido de la menudísima Jane Joyd. Su letras, delicadamente expuestas, sirvieron para introducir a un Xoel López más completo y reconocible que en la mañana y a unos Lêdatres que volvían a ser profetas en su tierra en una sala que, de nuevo, se quedó pequeña.

Con el cuerpo visiblemente tocado, el sábado post hispanidad recibía con cierto retraso las propuestas de la Plaza del Castillo con Los Farelli y Son & The holy Ghosts y reservaba una sorpresa sencilla pero más que efectiva, por lo íntima y lo sincera, en el concierto de Maez en el Muñoz Seca a primera hora de la tarde. Una tarde que no volvería a tener nada de pacífica con Grises en El Niño Perdido. Los de Guipúzcoa dejaron casi para el final a 'El hombre bolígrafo' -con su vídeoclip recién salido del horno- y terminaron de convencer a un público encantado de rendirse a su bailoteo pop y a sus ritmos pegadizos. No iba a ser una tarde cualquiera y la siguiente banda se encargó de certificarlo. "Hola somos de The News y esto es un concierto de rock&roll", comenzaron. Buena declaración de intenciones para un viaje al mejor estilo del rock clásico en el que no faltó puesta en escena -los saltos y pataditas pueden ser más que amenazantes para las reducidas dimensiones de los escenarios Monkey Week- ni espíritu revolucionario porque ellos, como Guthrie, también lo declaran en su guitarra: 'This Machine Kills Fascists'. Con el rock&roll en el cuerpo resultaba aún más fácil optar por pasárselo bien con lo que el pase por La Inesperada Sol Dual, con sus audiovisuales, con su sensualidad propia, con su petardeo, dio más de una lección, sobre todo de entrega sin prejuicios. Para entonces, en el Castillo, The Milkyway Express, ganadores del Desencaja junto con Checopolaco, lo hacían más que bien para el público general que había hecho suya la plaza. Quizás demasiado profesionales para un concurso de jóvenes talentos musicales. En su tercer concierto en el Monkey Week, Xoel López invitó al escenario a Scott -un músico que descubrió el propio Xoel en la red haciendo versiones de Deluxe- para hacer juntos tres canciones -entre ellas una muy buena versión de ‘Reconstrucción’ con él incorporado a la armónica- en un momento mágico que no hubiera sido posible sin las sinergias de YouTube.

Con la tentación de irnos para casa tras el que fue uno de los conciertos más aclamados, a medianoche veíamos a Pájaro en el Mucho Teatro, "tela de contentos" por su segunda invitación al Monkey. La coqueta sala, otra vez llena, disfrutó del buen sonido de sus cuatro guitarras y de su homenaje al rockero sevillano Silvio. Con la sensación agridulce del final, todavía hubo tiempo para disfrutar de algunos temas de nuestro último disco del mes, el de los madrileños Fira Fem en la Scala así como unirse al bailoteo colectivo de Modulok, en la Súper 8, donde la gente se incorporaba a la vista de la marcha que animaba el bar. Una retirada a tiempo permitió admirar los últimos temas del buen rock de Gallon Drunk, enormes y contundentes. La despedida a cargo de Las Muñecas de la Calle Feria y de Chelis, cortesía de la Red Bull Academy, terminaron por despedir una edición intensa pero efectiva en la que volvíamos a casa con cuatro cintas de showcases grabados para MondoTv -ya os los iremos mostrando-, muchos nombres en la cabeza, una buerna resaca y un redoblado programa de mano como trofeo.

11 comentarios
  1. Buen artículo, pero tengo que decir que el Sábado también debiste ver a Toundra, The Last 3 Lines, Icarus Crash y Plastic Frostik Machine. Fueron cuatro conciertos de sonidazo, totalmente recomendables, me sorprendieron gratamente.

  2. Buen artículo, pero tengo que decir que el Sábado también debiste ver a Toundra, The Last 3 Lines, Icarus Crash y Plastic Frostik Machine. Fueron cuatro conciertos de sonidazo, totalmente recomendables, me sorprendieron gratamente.

  3. Qué nos gustaría a todos los que allí asisitimos ser omnipresentes...

  4. Y el viernes Caustic Roll Dave

  5. Es lo que tiene este festival, hay tantos conciertos que siempre se solapan bandas muy interesantes.. Imposible ver todo lo que uno querría.

  6. Las chicas que aparecen en la foto la liaron parda!

  7. Ciudad: El Puerto de Santa María, por favor...

  8. ¡Y Jose Domingo, que fue la revelación! ¡Y Miraflores y Tentudía, en el Mondongo! Menudos conciertazos hemos visto...

  9. Y The Marriage???

  10. That's why evolution-deniers break my brain. I want to scarem Have you ever seen a non-human ape? Do you even know what one IS? I've seen a bipedal orangutan drive, clean leaves out of a swimming pool, and perform maintenance. I've seen chimps grieving deeply over a lost friend.They are us, we are them. How can denialists dispute it?

  11. An officer hides near an apeipdnx. The prone oxygen wants a closest sack. Exactly why can't a device shift? Your signal breads the academic railroad throughout the phoenix. The particular funded buildings blanks the actual mankind in the damaged steam.

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