Tras terminar su gira anterior en la sala Razzmatazz de Barcelona, Miss Caffeina regresaban el pasado viernes para iniciar su “BuenaSuerte Tour” con el cartel de entradas agotadas. Y se notaba que el público tenía ganas de su regreso. Canciones nuevas, visuales nuevos, y una nueva incorporación: tres bailarines alrededor de Alberto Jiménez, que quizás no acabaron de aportar todo lo que debían. Aún así, fue una más que satisfactoria primera toma de contacto con un repertorio recién estrenado que supieron llevar al directo de una forma novedosa y resolutiva.
Fue pisar el escenario y el público se contagió de la energía y el buen rollo que transmite la banda, sin dejar de corear las canciones en ningún momento. Es el claro ejemplo de que, cuando confías en tu material y tienes ese carisma para hacer llegar a la gente lo que cuentas, tienes todos los puntos para que tu bolo funcione. Y funcionó. Sonaron algunos de los temas nuevos como “Debería estar brillando”, “Argumento de mierda” o “Hoy va a ser el día”, que el público acogió con los brazos abiertos y demostró saberse las letras.
Los momentos más visuales corrieron a cargo de una pequeña cámara que los bailarines iban pasándose para grabar desde el punto de vista del escenario hacía el público. Quizás el momento “coreografía” no acababa de funcionar, ya que cuando la banda se sumergió en canciones de anteriores discos como “El año del tigre”(22), la puesta en escena se disfrutaba mucho más. Esa sensación de “banda”, únicamente con instrumentos, es lo que verdaderamente resulta: un menos es más.
Tras un intenso primer bloque, en el que Alberto paró únicamente dos veces para agradecerle al público su asistencia, el vocalista ofreció un momento de calma mediante una “especie de Piano Bar”, tal y cómo él definió, para echar la vista atrás y cantar “Eres Agua”. Un momento en el que demostró su calidad vocal y ese timbre de voz que le caracteriza. Y es que cuando un grupo lleva tantos años de carrera, las canciones que verdaderamente perduran en la memoria de la gente son los clásicos como “Mira como vuelo” o “Para toda la vida”, con los que la hora y tres cuartos de concierto culminó con un fin de fiesta a la altura de lo ofrecido.
Anoche a Miss Caffeina no les hizo falta tener “buena suerte” para arrancar la gira, porque es un grupo que tiene todo lo necesario para hacer de cada directo una experiencia que recordarás durante mucho tiempo.

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