Espíritu del Merseyside
ConciertosMiles Kane

Espíritu del Merseyside

8 / 10
JC Peña — 18-02-2026
Empresa — Last Tour
Fecha — 16 febrero, 2026
Sala — Wagon, Madrid
Fotografía — Virginia Barbero

El fantasma de la anterior visita del británico hace menos de dos años no había terminado de disiparse. Al menos, en lo que a mí respecta. Aquella banda enlatada que el cantante disparaba a conveniencia mientras la peña bailaba el “karaoke”, convertía el título de su anterior álbum en un chiste fácil.

El músico le debía algo a Madrid, y sus fans respondieron de manera masiva y entusiasta, sorteando los mil obstáculos que llevan a la sala localizada en el paisaje apocalíptico en que se ha convertido la maltrecha estación de Chamartín.

Lo más importante es que la salud discográfica del de Liverpool (o Birkenhead, que no es exactamente lo mismo) es envidiable -como su banda actual-, de modo que la ocasión era ideal para borrar el triste recuerdo de aquella extraña actuación. Y vaya si se hizo. Fue, en palabras de Miles Kane, que terminó firmando discos al borde del escenario al son de “My Way”, el mejor bolo en seis semanas de gira. Algo tiene Madrid con él, y el británico, que luego piropearía en redes al público como “el mejor de su vida”, es muy consciente de ello.

La velada arrancó con la energía del cuarteto vasco emergente TOC, que fue de menos a más en horario europeo, mostrando argumentos personales que beben de fuentes muy distintas.

El británico irrumpiría poco después, arropado por sus cuatro músicos, y ejerciendo su positividad habitual con su Gibson 335 de caja en ristre. Precedido por The Jam, Thin Lizzy, The Strokes y bastante northern soul que había calentado el ambiente desde su jukebox mod, Kane se postula como humilde depositario de la gran tradición del rock británico.

Esa noble intención se refleja en todas y cada una de sus canciones. A veces más indie enérgico, a veces más soul, otras más pop melódico vintage y algunas, glam. No es ni el más guapo, ni el que baila mejor, ni el guitarrista más rápido o el cantante más carismático. Ni falta que hace: la pasión que le pone y su solvencia en todas y cada una de las facetas de la construcción de canciones es lo que cuenta. Y eso se transmite.

Así, beneficiándose de un ambiente eléctrico y un sonido decente, la mitad de The Last Shadow Puppets dio cuenta con garra y convicción de lo mejorcito de su repertorio. Incluyendo abundante material de su reciente nuevo disco, el notable “Sunlight In The Shadows”. El nivel se mantuvo alto, aunque hubo algún altibajo (el potente single “I Pray” no me sonó con suficiente nitidez). Para compensar, canciones como la emocionante “Rearrange”, “Walk The Ocean”, la bailable “Coup de Grace” o la última del bis, “Come Closer”, sonaron como un cañón.

El artista derrochó el agradecimiento de quien las ha visto de todos los colores: su emoción frente a la gente que coreaba incansablemente sus melodías es genuina, y eso habla bien de un hombre que, además, tiene el acierto de no tocar más tiempo del necesario para no desinflar su propuesta. Algunos deberían tomar nota.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.