Loop Festival, y ahora vas y lo cascas
Conciertos

Loop Festival, y ahora vas y lo cascas

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12-11-2011
Empresa — Loop Bar & records
Sala — Industrial Copera, Granada
Fotografía — Josh Rouse: JM Grimaldi

“Esta canciones son para hacer el amor, no para salir un sábado por la noche”. Sacamos de contexto esta declaración que Josh Rouse hizo durante su actuación en el Loop Festival de Granada para de alguna forma buscar explicación a por qué ya en su cuarta edición, el público no termina de respaldar esta cita. Argumentos como el precio de la entrada, para un cartel iniciático, es el más recurrente, sobre todo en los tiempos que corren y atendiendo al excedente de conciertos que Granada tiene en los últimos meses. Sin embargo todas estas variables socioeconómicas se volvieron obtusas a medida que avanzaba una noche, que visto lo visto y permitan el símil electoral, seguro consiguió el voto de un buen puñado de indecisos.

Y es que no queda más remedio que ver la botella medio llena, y así lo intentó Jordi Herrera aka The Marzipan Man, que a parte de dar las claves para sobrevivir al fin del mundo, a través del tema “Mi próximo movimiento” del grupo argentino Él mató a un policía motorizado, se esforzó en que el escaso público todavía congregado en la Industrial Copera, le arropara en la presentación de los temas incluidos en sus dos trabajos publicados. Un “¡guapo!”, bastó para esbozar una sonrisa agradecida del ex Satellites. Odio París acudieron a su premiere en Granada sin Marcel (teclista), al que dedicaron el “When You Sleep” de My Bloody Valentine. Con las voces difuminadas pero con soltura en los instrumentos hicieron repaso de su prometedor debut con “Cuando nadie pone un disco”, “San Antonio”, “Uno de noviembre”. Wiretree aprovecharon que la sala registraba su mejor entrada para confirmar que se trataba de una de las apuestas de la noche. El proyecto liderado por el músico tejano Kevin Peroni abría fuego a guitarrazos con “The Shore”, single de adelanto de su reciente tercer álbum “Make Up”. Su pop al trote entre lo sutil y lo grandilocuente sonó imponente gracias a temas como su aclamado “Big Coat” o “A Cross My Mind”. No se marcharon sin dar fe de propia mano del arropo que el público granadino brindó a un concierto sin fisuras, seguro que en su Facebook debe estar ya colgada la foto. Calentito se encontraron el asiento Guadalupe Plata que presentaban en el Loop Festival su contubernio con el armonicista Walter Daniels. Los de Úbeda cambiaron la rueda chirriante del pozo por la de un Ford Mustang para engullir el blues de carretera (temas propios y versiones disimuladas) de su compadre de Chicago. A cambio este y su megafónico sonido maulló en “Gatito” y retorció con la armónica el hipnótico “Baby me vuelves loco” mientras Perico le guiñaba el ojo con ese aserradero en el que convierte el sonido de su guitarra de palo. Danzad malditos, interpretó el público que debía mascullar Walter Daniels cuando arengaba a una audiencia ya pintona. Desde la parte de arriba Josh Rouse, no perdía detalle mientras barruntaba, como lograr que la audiencia se recompusiera. En formato trío, y dispuestos en primera fila Josh Rouse & The Long Vacations relajaron los ánimos con esa suerte de pop cosmopolita de aire mediterráneo. Canciones como “Movin On” o “Diggin In The Sun” para las cuales el músico norteamericano afincado en el Levante tuvo que reclamar la atención de un sector del público desinhibido en sus cosas. Consiguió mandar a callar en su televisivo “Quiet Town” aunque erró pidiendo mecheros en lugar de móviles. Magnífica la aportación de Xema Fuertes en su labor de multi instrumentista. Finalmente Rouse tiró de oficio y de hits como “Winter In The Hamptons” y todos al redil. Si hasta este momento alguien tenía todavía dudas de haber rentabilizado su entrada, Tunng se encargaron de disipar ese hipotético escepticismo. Coño!, con perdón, es la primera palabra que se le viene a uno a la cabeza, en la primera de las pocas treguas que dieron a una actuación vibrante. Los británicos han desterrado, referencias tan nimias ya en su repertorio, como folk, electrónica, guitarras acústicas etc... Y todo gracias a una actitud vital que roza el punk y un concepto musical liberado de prejuicios. Contorneándose con movimientos ruborizados de Sam Genders daba entrada a temas como “Hustle” o el emocionante crescendo de "Bullets"con el que más de uno se partió la espalda en esa especie de danza ritual en la que Tunng te sumergen. Fueron los únicos que tuvieron que volver al escenario, y es que su concierto pasó como una exhalación. Con esto, quién explica ahora que una de las razones de peso de asistir al Loop Festival era para algunos comprobar que los suecos I Break Horses eran capaz de recrear en el primer directo de su historia –sí, han oído bien el primero fue en Granada- , la magia de ese excelente debut. Pues sí, con capa de prestidigitador, se presentó en escena María Linden acompañada de Frederik Balk, el otro artífice de “Hearts” uno de los discos del año. Secundados por guitarras y bajo de verdad, que recreaban ese sonido denso de temas como "Hearts", los dos protagonistas se parapetaron de teclados y cacharrería electrónica y sólo la presencia de alguna chuleta por el suelo hacía delatar que se estaban estrenando, también es que teniendo canciones como “Winter Beats” es difícil pifiarla. Alguien gritó, que bien tocáis para ser suecos!, lo dicho, nadie se fue del Loop Festival sin algo que contar al día siguiente. Pues eso a cascarlo. 

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