En los festivales clásicos tenemos todo eso, lo esperable: el escenario, el espacio para el público, que si una zona VIP, que si un foso para fotógrafos, etc. Rompan con todo lo escrito para entender al Keroxen. Ya una cita artística que se desarrolla dentro de un antiguo tanque de petróleo marca territorio. Encima la ausencia de un escenario físico rompe la barrera, para bien y para mal, entre público y artista. La noche puede empezar calmada con los asistentes sentados en esos bidones que igual sirven de silla, de pieza para construir sofás o como elemento fundamental de la espectacular pantalla donde se proyectan los visuales. Pero luego la noche se pone golfa, adiós al asiento y el grupo de turno termina envuelto en una fiesta, catárquica y desordenada, que en este fin de semana del Keroxen tuvo momentos que cruzaron la frontera entre lo simpático y lo cuestionable.
Fueron dos días donde el cartel de esta cita que se extiende durante todo noviembre mostraba más presencia del sector indie nacional. Arrancó, tras las muestras de danza, el viernes con Fajardo, un torrente de voz de barítono que parte del legado de Jeff Buckley a través de sobrecogedores arpegios entre ritmos compuestos, otra de las señas del fin de semana, que si 5/3, que si vaya a saber usted qué. Fajardo es una sorpresa andante, siempre dispuesto a convencer a una nueva legión de fanáticos con sus directos de intensa emoción. Las características sonoras del Tanque le vinieron de perlas, con su voz perdiéndose por la tremenda reverberación del recinto.
Chupaconcha, desde Italia, eran los siguientes. Solventan las dudas que deja una versión discográfica plana aumentando su propuesta musical en directo con capas de sampleos de trompeta empanada de efectos y un batería decidido y elegante. ¿Baile experimental? Están todos esos elementos que suelen compartir los artistas del Keroxen: kraut rock, rítmicas potentes y ruptura de estructura convencionales a lomos de una improvisación a la vez muy estudiada (como debe ser la improvisación, vaya). Dieron el primer paso de la conexión entre público y músico tan del Keroxen, rodeados por una audiencia que terminó de liarla con Betunizer. Los valencianos disparan a partir del ritmo, pura mala hostia que arreglan en directo con aún mayor violencia que en su reciente disco “Boogalizer”. Parecen unos pasotas en escena, pero lo que vomitan los altavoces (remedio contra la reverberación keroxena: ponerse justo al lado de uno) tiene los sellos de la violencia sonora a partir de el baquetazo cortante, y la guitarra y el bajo a cuchillo. Fin de fiesta el viernes con una disparatada sesión de The Fonkfenómeno Show, demasiado absurda en la parte técnica y más centrada en hits underground en la selección.
Amplísimo el cartel del sábado, con aperturas de los locales Best Niagara, cada vez más banda y con el proyecto más claro y potente, e Isolina, que se tomaron la noche como algo especial, cambiaron formación y dieron con la tecla: su música mejora con los añadidos instrumentales y las visiones más sosegadas.
Llegaba la tanda dura de la noche. Primero Oso Leone en esa duplicidad entre su pop cariñoso en disco y su apuesta por los ambientes en directo. Está claro que el grupo, que acudió en formato trío a Tenerife, disfruta más con lo segundo. Y aunque no pierden la calidad melódica, se echa en falta esa facilidad que tienen para hacer canciones bonitas. Lo mejor es que su arrebatador directo no necesita de esos elementos para dejar cara de puro enamoramiento entre los asistentes. Y luego, de nuevo el círculo de indios comanches del público rodeando a los músicos pioneros en sus carromatos. Unicornibot se lo tomó en plan: “Pues nada, nos ponemos en formación ensayo, en círculo de defensa, y vamos a pasarlo de puta madre”. Tras hacerse esos cascos con papel de aluminio de unicornio robot que casi parecen de hoplita, se dedicaron a machacarlo todo a lomos de eso que llaman math-rock, o sea, música que igual te puedes pasar el concierto contando compases que dejándote el cuello. Van a todo trapo haciendo con una sonrisa algo que parece fácil, pero que es endiabladamente complicado. Enormes, graciosos, otros más a añadir en la lista de directos memorables de un Keroxen de nota alta.
Resonance Band, en su idea de coger la electrónica y añadirle batería y guitarra, eran los últimos de la noche. El momento perfecto, pero un final de set que, en el contexto de la fiesta fue divertido (hasta uno terminó desafinando la guitarra de César Chinarro mientras el caballero le daba a los pedales de efectos), pero visto con distancia superó en varios momentos los límites. El protagonismo siempre debe ser del artista, y a hay veces que se rompe esa linde sin un objetivo claro. Ahora, el momentazo del loop más efectos a partir del grito al micrófono de uno de los Unicornibot (¿o era un Oso Leone?): “¡Consumir!”, fue un perfecto resumen de la mezcla de anarquía y coherencia que a veces caracteriza a Keroxen. La noche la cerraron Las Partículas Elementales con hits indies para quemar la jarana con alegría.
El despliegue artístico por desgracia no se vio reflejado en una asistencia de público acorde con las aspiraciones de la organización. Una lástima, porque Keroxen es ya una personalidad acusada, una actitud que se va forjando, única y propia de este festival. La poca respuesta y la devastación del sector cultural en Canarias ponen dudas sobre el futuro de la cita. Queda una noche de Keroxen 2012 el próximo viernes 30, es el momento de darle al festival el cariño que merece.
No es por nada Job pero Betunizer tocaron antes que Chupaconcha, sería bueno que fueras de vez en cuando a los conciertos
Job, deberías no dejarte llevar tanto por los amiguismos a la hora de escribir las crónicas: Fajardo aburrió a gran parte del personal y Best Niagara e Isolina fueron lo peor del festival, nadie se los creyó.
Hombre, yo estaba el día de Fajardo/Betunizer/Chupaconcha y Job SÍ estaba. De hecho, nos saludamos. Creo que se ha hecho un lío y lo ha puesto en diferente orden. No pasa nada, xD. Enormes Fajardo, Betunizer (sorpresón) y Chupaconcha. Acorán.
Por cierto se te acabó el chollo de Mondo Sonoro verdad? Los amigotes y todo el cotarro que tenías montado cierra en Canarias mucha gente se va a alegrar, porque te has subido al púlpito no se de qué, musical parece ser. Y sólo conozco uno que está por los Rodeos. Se veía venir fracaso tras fracaso
Job sí estaba el viernes, yo hablé con el. !Cuanto criticón cobarde hay en internet!
Yo también creo que el público se debería mantener en su sitio durante las actuaciones, por respeto a la gente que queda detrás. Conozco más de uno que se ha marchado cabreado sin poder ver un concierto. Espero que a Lüger los podamos ver todos. Meme
se azcabó la versión impresa de mondosonoro canarias... que criticareis ahora? cobardicas....
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