Otra edición más, y ya van catorce, en la que laesencia del pop volvió a darse cita en la ilustre ladera del Castillo de Luna en Alburquerque, definitivamente, el destino indie patrio por excelencia congregando al público más fiel que obligó a la organización a colgar el cartel de no hay tickets por tercera vez en su historia. Culpa de ello fue el meritorio homenaje al reputado sello Elefant, precursor en nuestro país de la auténtica independencia musical.
La jornada inaugural se inició con la ya clásica yarmoniosa fiesta de bienvenida, este año dentro del cartel oficial dada la expectación de los asistentes.
Los anfitriones Tennis abrieron mecha con sus nuevos temas, canciones frescas y melódicas que fueron enardeciendo al tímido público, aún en tareas de montaje anexas o zambullida en la piscina del camping. A destacar la versión de“Por qué te vas” de Jeannette. Lentejas Los Viernes presentaron su repertorio en la que empezaba a ser la olla a presión de la Playa Mayor de la localidad. Cortes descafeinados pero bien estructurados en un denso repertorio que parecía no tener fin. El público, en cambio, continuaba escorado a las macetas y el botellón. Acertaron con su versión de “Nadadora” de Family.
Guatafan, o lo que es lo mismo María y Suso, convencieron desde los primeros acordes a la audiencia más pop con versión de La Casa Azul incluida, que terminó por espolear a todos los asistentes.
The Yellow Melodies, con el inefable Rafa Skam a la cabeza, demostraron su madurez y saber hacer encima de un escenario. “The Championship Cup”, su nuevo disco con premio Pop-Eye incluido,fue el guión principal de la actuación. Una gran selección que navega por un amplio compendio de estilos que van de la psicodelia al british pop de los sesenta.
The Wish aparecieron como representación extremeña con la engorrosa tarea de abrir la jornada de conciertos del viernes (posiblemente la más solaz en cuanto a nombres). Sin embargo, los pacenses se ganaron por derecho propio estar en lo alto del escenario Cruzcampo consiguiendo polarizar la ladera con más público que nunca. “Love Is Wrong” es un hit de liga mayor. Los catalanes Cola Jet Set regresaban al Contempopránea con el tontipop que más gusta a la concurrencia y con los Fresones Rebeldes siempre en el retrovisor. “Guitarras y tambores” fue la piedra angular del repertorio. Uno delos platos fuertes de la jornada fue La Bien Querida, con el victorioso “Romancero” interpretado de principio a fin para el deleite de sus fans que vitoreaban prácticamente todas las canciones. Paradójicamente Ana obvió el pacto de cumplir con el homenaje a su propio sello. Catpeople repetían en el festival después de su participación en 2007. Presentaron un nuevo repertorio que dejó claro que son una de nuestras bandas estatales más internacionales. Contundencia y gran trabajo por parte de Adrián PR, su vocalista.
Lori Meyers, pese a participar por tercera vez consecutiva en el certamen extremeño, continúan siendo una de las grandes bandas que no dejan indiferente a nadie. Noni volvió a liderar la formación con la tenacidad y entereza que nos tiene acostumbrados. Versionearon a Cecilia Ann. El de Vetusta Morla fue el concierto de lanoche que nos recordó los grandes momentos vividos en la historia del festival(Los Planetas, Sexy Sadie o Australian Blonde). En cualquier caso, división de opiniones por parte de los asistentes, ya que todo gran grupo genera detractores y seguidores. Los andaluces jamás imaginaron un respuesta masiva tan excitada y terminaron celebrándolo en la trastienda a gritos de “qué es lo que está pasando...” de la canción “El amor valiente” de Xoel Deluxe. Y es que su éxito parece inagotable.
Cooper, la aventura pop con mayúsculas de Alejandro Díez, congregó al público más fiel que vitoreaba sin descanso corte tras corte de su agridulce “Aeropuerto”. La Buena Vida, otro de los grupos talismán del festival, confirmaron que siguen en buena salud y que la ausencia de Irantzu Valencia no ha repercutido de forma negativa en sus directos. Ellos se encargaron de cerrar la noche con su particular pop desenfadado poniendo así el broche final a una jornada inolvidable en la que el público no quería irse a las tiendas.
El cuarteto tarraconense Febrero abrió la programación del sábado con la medalla de oro que les reconoce como ganadores del concurso de maquetas que organiza cada año el propio festival. “Feria Pop” es su premiado trabajo en el que uno se sumerge como si estuviese en un parque de atracciones.
Les Tres Bien Ensemble, de la mano de la delicada voz de Suzette, nos acercaron a la chanson francesa de los años cincuenta y sesenta. Felipe (Fresones Rebeldes, Cola JetSet) repitió por segundo día consecutivo acompañando a esta singular banda catalana. Pese a no haber conseguido la repercusión merecida hasta los últimos años, los pamplonicas Half Foot Outside están pasando por el mejor momento posible. Así,hicieron las delicias de un público entregado que empezaba a llenar los pocos huecos libres de la Ladera del Castillo. El ruido se hizo música y la música se hizo ruido y Half Foot Outside fueron un torbellino sobre el escenario con potentes guitarras y una contundencia propia de la escena independiente estadounidense de los noventa. Lourdes Hernández, Russian Red, supo acompañarse de la mejor banda posible(encabezada por el versátil y omnipresente Charlie Bautista) para su prueba de fuego en el Contempopránea. Acostumbrada a ofrecer recitales en salas pequeñas de ambiente tranquilo y sosegado, tardó en conseguir ese clima, ganándose el silencio y respeto general con una voz que erizaba el vello. Julio Ruiz ejerció de presentador de excepción para The Wedding Present, destacando la trayectoria de esta inolvidable banda británica y unos respetadísimos supervivientes de los noventa. David Gedge se mostró muy animado y conversador con el público que apenas seguía uno de los mejores conciertos del festival, con los más maduros en las primeras filas.
Sidonie despertaron el interés generalizado y es que, tras su fallida actuación del año anterior en la que apenas ejecutaron tres canciones debido a problemas de sonido, pudieron resarcirse y ofrecer el show más extenso del festival dando así por cerrado cualquier tipo de conflicto con la organización y el público. WeAre Standard y su dance rock de querencia post-punk consiguieron crear una atmósfera al estilo de las raves del Manchester de principios de losochenta, con Happy Mondays como estandartes. La nueva sensación del pop sueco y segunda representación internacional en el Contempopránea, Lacrosse, supo contagiar con su pop efervescente lleno de canciones juveniles y optimistas que calaron en el público. Aunque Love Of Lesbian eran sin duda la asignatura pendiente de los promotores, ya que tras más de diez años de trayectoria era la primera vez que los catalanes actuaban en Alburquerque. Apesar de las innumerables críticas surgidas en foros sobre el horario de su actuación (casi de día), los fans más entregados aguantaron hasta entonces ySanti Balmes y los suyos supieron estar a la altura. El año que viene Contempopránea se antoja una cita muy especial ya que se cumplirán quince años de festival. Atentos.
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