Kutxa Kultur, electricidad en el monte Igeldo
Conciertos

Kutxa Kultur, electricidad en el monte Igeldo

-- / 10
07-09-2013
Empresa — Ginmúsica
Sala — Parque de atracciones Igeldo
Fotografía — I.P.

Segunda edición del festival donostiarra de nuevo en el vistoso y acogedor marco del monte Igeldo. Dos jornadas bien diferenciadas estilísticamente, la del viernes con marcado carácter bailable y light y la del sábado con sonidos más crudos y rocosos .

La primera comenzó con mesura y cadencia tristona con Damien Jurado y Junip ajustándose a la perfección al gris ambiente meteorológico, el primero en formato acústico apostando como siempre por canciones "bonitas" y medidas y los segundos haciendo del desarrollo en minutaje e instrumentación su distintivo. Desarrollo que asegura momentos de emoción controlada; esta vez el control se comió a la emoción. Sonaron fríos y ciertamente desalmados y exceptuando algún momento de fulgor nada excesivo, dejaron anestesiada a la audiencia.
Belako hicieron de transición hacia la que sería la auténtica protagonista de la noche a partir de entonces, la fiesta. post-punk oscurete, de tensión forzada pero bienintencionado el que practica la banda vizcaína que desgranaron su primer trabajo con innegables ganas y fuerza de veinteñeros.  La fiesta ya venía rodada y a que su llama no cayera contribuyeron Delorean y posteriormente Cristal Fighters haciendo de la noche donostiarra una hermosa macrodiscoteca bajo la lluvia.

El sábado comenzaba con los tonos descriptivos y secos de Audience. Cada vez más creíbles en su insistencia en transitar los paisajes americanos de costa a costa.
Crocodiles no demostraron en el parque de Igeldo nada de lo que se les supone. Actitud posada, falta de carne y presencia sonora, parecieron una versión de celofán de unos The Jesus and Mary Chain empeñados en no parecerlo.
Built to Spill tienen alguno de los discos más respetados del indie rock americano de los noventa y estos sí demostraron porqué. Concediendo toda la importancia que tiene a un buen sonido, sin alardes innecesarios ni imposturas, sonaron redondos, rotundos, con un discurso que con el tiempo se ha vuelto cada vez más clásico y limpio. Repartieron enseñanzas de rock sincero y devoto.
Dover se encargan ahora de recuperar el trabajo que les dió días de gloria y fortuna. Y eso hicieron. El "Devil came to me" y otras perlas al estilo de banda homenajeándose a sí misma.

Y llegó el plato fuerte del festival. Dinosaur Jr. (en la foto). Una referencia del rock de los noventa que dificilmente defrauda a sus correligionarios y que dá lo que promete, una base rítmica contundente con un Lou Barlow imponente que sirve de colchón inmejorable para que J. Mascis haga eso que tan bien sabe hacer, sacar cuchilladas de su guitarra con constancia de picapedrero y sensibilidad huraña. Melodías que son puro sabor de los noventa y que siguen sin ceder, siguen sin aflojar.
En general un festival con un cartel francamente desigual pero que ve consolidado su éxito con un formato y escenario inmejorable y que en esta segunda edición ha vuelto a contar con las ganas del público.

Un comentario
  1. At last! Someone who uneadstdnrs! Thanks for posting!

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.